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4 de marzo de 2011

Amor: El sentimiento.

amor verdadero «El amor es invisible y entra y sale por donde quiere, sin que nadie le pida cuenta de sus hechos»

Miguel De Cervantes Saavedra

Si el amor es un Principio que se encarna en la acción, en el verbo, ¿dónde quedan los sentimientos? ¿Acaso no son importantes? La respuesta es que los sentimientos son el tercer nivel esencial de la escala natural del amor. Y claro que son muy importantes; todos sabemos del impacto positivo que tiene en nuestro cuerpo y pensamientos cultivar sentimientos gratos y lo perjudicial que es mantener sentimientos negativos.

Al hablar del amor como Principio y verbo, de ninguna manera eliminamos su dimensión emocional, pero la ponemos en perspectiva. Tampoco esto trata de hacer una evaluación del amor, pues, como dice William Shakespeare, «es amor bien pobre el que puede evaluarse».

Sin embargo, al revisar varias frases célebres, al leer algunos pocos pasajes completos de grandes autores o pensadores, una cosa parece clara: el sentimiento que despierta el amor es el resultado de decidir entregarnos a él. Al final es el amor el que nos hace a nosotros, es el que nos permite ver la futilidad de todo divisionismo, es el que pone de relieve lo inútil e inhumano que es cualquier guerra, cualquier rencilla y cualquier ilusión étnica.

Es el Principio el que despierta en nosotros la fragilidad que nos permite conmocionarnos ante el sufrimiento ajeno, y es el que nos permite sobreponernos a nuestro propio sufrimiento. Los sentimientos que surgen del verbo amar son más profundos que las explosiones químicas de nuestros cerebros, y también son más duraderos. En este punto, nuestros sentimientos se convierten en señales que nos dicen cuándo nos estamos alejando de una vida plena, porque hay una gran simbiosis entre pensamientos arraigados a Principios elevados y sentimientos agradables y positivos. Esto es lo que permite que veamos la vida en forma abundante y que la disfrutemos al máximo.

Tomado de mi E-book “En la Búsqueda de la Excelencia”, pp. 202-203

27 de febrero de 2011

Amor: El verbo.

dar001 «El verdadero amor no se conoce por lo que exige, sino por lo que ofrece»

Jacinto Benavente

En la escala natural del amor, según mi opinión, hay tres niveles que es necesario explorar: El primer nivel consiste en aceptar que es, ante todo, un Principio, de eso hemos conversado un poco en las dos reflexiones anteriores. El segundo nivel esencial es la encarnación del primero. No podemos quedarnos en el Olimpo teorizando sobre lo maravilloso que es el Principio del amor, es necesario bajar a la tierra a vivirlo. Esta encarnación es el verbo amar, la acción.

A veces oímos declaraciones tristes del tipo: “se acabó el amor”. Sin embargo, comprender que amar es acción, destruye la lógica sobre la que se basan las declaraciones de ese tipo, porque el amor no depende de las circunstancias, ni de las actitudes de los demás. Amar es una elección personal, es la puesta en práctica de nuestra libertad interior, de nuestro propio valor personal. Y es que la bondad, la compasión, la misericordia, la amabilidad, son los frutos de estar en este segundo nivel, pero que no podríamos tener si no hemos cultivado previamente el Principio. La razón para que esto lleve un orden es muy sencilla: No podemos esperar recibir aquello que no damos, y tampoco podemos dar aquello que no tenemos. Lo interesante es que son las personas inseguras de sí mismas las incapaces de amar a este nivel, por eso pervierten el orden natural y centran sus vidas en la emoción sentimentalista de un momento. Pero cuando amamos como Principio y verbo, comprendemos que el verdadero amor no está en la ausencia de faltas, pues, todos cometemos errores y fallamos; y también nos fallan a nosotros, aun aquellos a quienes más respetamos. Mas estamos seguros, porque nuestra seguridad está en los 060227dar Principios que abrazamos para vivir, así ganamos el valor para poder perdonar y seguir amando. Bien lo ha dicho Leo Roskin: «El débil es el cruel. La amabilidad sólo puede esperarse del fuerte».

Tomado de mi E-book “En la Búsqueda de la Excelencia”, pp. 200-201

25 de febrero de 2011

Amor: La verdad.

fraternidad «El amor es el significado ultimado de todo lo que nos rodea. No es un simple sentimiento, es la verdad, es la alegría que está en el origen de toda creación»

Rabindranath Tagore

En mi humilde opinión, cuando descuidamos el conocimiento de este Principio (el amor) estamos perdiendo la oportunidad de avizorar, aunque sea de lejos, el poder que rige todo lo que nos rodea. No podemos negar las atrocidades ocurridas a lo largo de nuestra historia, las hecatombes humanas realizadas por otros humanos; la corrupción e inmoralidad, o la palabra de ofensa que dimos a aquellos más cercanos a nosotros el día anterior. No podemos negar estos episodios oscuros; pero tampoco podemos negar que en medio de estas tinieblas siempre ha brillado un rayo de luz, una sonrisa sincera, una vida ejemplar, un discurso que ha intentado devolvernos a la realidad de nuestra fraternidad.

Tal vez sea demasiado abstracto hablar del amor como un Principio, pero cuando meditamos en ello, poco a poco va tomando su verdadera dimensión en nosotros. No se trata de eros ni filos, es ágape, una conexión con lo sublime. Es aceptar, tolerar, respetar. Incluso, como Principio, el amor no nos pide que sintamos ninguna clase de afecto por aquellos que nos hacen daño, lo que nos exige es que los aceptemos y los respetemos. Para amar a los demás no tienen que gustarnos, sólo necesitamos comprender que son como nosotros. De esta manera el amor es la verdad, pues nos dice que somos hermanos. Manos-amigos-humanidad-fraternidadToda discusión socio-política, económica, religiosa, étnica o de cualquier otra índole carece de sentido frente a este Principio. Una historia lo dice así: Un árabe preguntó a dos compañeros: “¿Cómo saben cuándo ha llegado el día?” “Fácil – dijo el primero – cuando no tengo que usar la antorcha para ver el camino”. “No, – replicó el segundo – es cuando puedes ver el cielo azul y limpio”. “Se equivocan, – concluyó suavemente el que hizo la pregunta – es cuando vemos a los ojos de otro y podemos llamarlo ‘hermano’”.

Tomado de mi E-book “En la Búsqueda de la Excelencia”, pp. 198, 199

23 de febrero de 2011

Amor: El Principio.

amor-rev «Todos hemos nacido para el amor... Es el principio de nuestra existencia, como también es el fin»

Benjamín Disraeli

El Principio que lo llena todo, el que lo motiva todo, el que es también el fin de nuestra existencia, es uno de los principios menos comprendidos en nuestros días. Se lo ha rebajado, se lo ha mutilado, pero a pesar de eso su realidad no puede ser ignorada sin sufrir las consecuencias negativas de abollar la esencia de su significado más amplio. El Principio al que me refiero es el amor.

Este Principio tiene lo que considero, una escala natural; pero antes de examinar los tres peldaños esenciales, es necesario proponer lo que no es este hito tan vital para el desarrollo personal y social-interdependiente.

En primer lugar, el amor no es una práctica. Aunque las normas y prácticas sean importantes en la sociedad, el amor no depende de las reglamentaciones sociales o políticas, está mucho más allá de eso. Tampoco el amor es un valor, por mucho que sea importante valorar el Principio. El hecho es que no depende de nosotros asignarle valía al Principio del amor, pues este se aquilata por sí mismo (y se renueva por sí mismo). Tampoco es un sentimiento ni un proceso químico sin más, por mucho que estimule nuestro sistema nervioso y nos haga segregar la endorfina que tan bien nos hace sentir. El problema real de poner énfasis en el amor como un sentimiento es la variabilidad inherente de las emociones, su inconstancia a la hora de establecer relaciones fuertes y duraderas.

Claro está que todo lo anterior tiene su lugar en el amor, pero ese lugar es secundario. Si queremos vivir una vida plena, excelente, es necesario que aprendamos lo que significa el amor como Principio, porque juntos notaremos que al concentrarnos en la esencia de su sentido y alcance, todo lo demás encajará maravillosamente.

Tomado de mi E-book “En la Búsqueda de la Excelencia”, pp. 196-197.

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4 de febrero de 2010

El Amor es Acción.

amor En el artículo en dos partes, titulado “Amor: El Cuadro Completo” ya hemos hablado un poco acerca de esto del amor en acción. Pero, debido a que en algunos países (no sé si en todos) éste mes se hace muy interesante para la industria del amor comercial, donde lo que prima es el regalar, me ha parecido bien que hagamos algunas consideraciones sobre cómo sería mejor vivir el Principio del amor.

Acción mejor que sentimientos.

Sigo pensando que es una pena confundir amor con sentimientos. Recalco que es una pena no por los sentimientos en sí, pues somos seres emocionales y lo que sentimos es parte integral de nosotros. Es una pena, sólo porque centrarnos en nuestros sentimientos como indicadores para amar, es como construir una casa sobre arena movediza. La idea es que el amor debe ser algo más permanente que meramente sentir, pero las emociones y sentimientos asociadas al amor deben estar presentes, más como el techo que como la base, porque a la base se encuentra el Principio. ¿Y qué hace el Principio que los sentimientos no pueden hacer?... Impulsarnos más allá de lo normal, de lo cotidiano, de lo que otros podrían esperar.

Amarte ¿Podrías amar a alguien que te ha lastimado? ¿Serías capaz de hacer algo abnegado por un enemigo? ¿Aceptarías servir a aquellos que te humillan? Estas no son preguntas que yo pueda responder en un burdo artículo, pero nos ayudan a reflexionar sobre la diferencia sustancial que existe entre personas que viven a la altura de la excelencia (libres), y personas que prefieren la mediocridad de las críticas y acusaciones. Francamente es más fácil confesar los pecados de otros, señalar con el dedo los defectos de carácter de los demás. Pero, ¿es eso actuar de acuerdo al amor? El amor es acción, pero no busca el reconocimiento. Es obrar aunque no se tengan ganas. El amor es servir, no sencillamente a aquellos que lo merecen según nuestra escala de valores, sino también a aquellos que no lo merecen. Es servir, incluso, a los que no tendrían posibilidades de devolvernos el favor.

¿Y los regalos?

Hacer obsequios de ninguna manera es algo negativo. Dar un presente a alguien que apreciamos y amamos es una buena forma de decirle que es importante para nosotros. Todo lo que debemos cuidar, es no caer en la trampa del consumismo. ¿Sólo existe una fecha para escribir una tarjeta de cariño? ¿Sólo en un mes podemos manifestar cuánto apreciamos a los demás?

Las respuestas son evidentes: Tenemos la oportunidad de mostrar nuestro amor todos los días. ¿Cómo? En una palabra de ánimo; con un acto de cortesía; con servicio; al regalarle a alguien necesitado una sonrisa sincera y radiante.

No podemos evitar que la tristeza llegue a tocar nuestra puerta, o que incluso entre en nuestra vida. A veces, el dolor es inevitable. Pero aunque sintamos tristeza y dolor en algunos tramos de nuestra existencia, todavía somos libres si queremos eu-queria-ser-amor-geisa amar. Esto significa que en lugar de conmiserarnos por lo mal que nos va, bien podemos servir a otros con menos fortuna y mostrarles con nuestras acciones que hay algo mejor. Si hemos de regalarle algo a este mundo, ¿por qué no darle un poco de amor abnegado?

Hasta la próxima entrega.

18 de febrero de 2009

Amor: El Cuadro Completo II

En la primera parte nos concentramos en asimilar mejoreu-queria-ser-amor-geisa el concepto de amor como principio y verbo, pero en esta parte vamos a hablar un poco de lo que sucede cuando hemos internalizado la realidad del principio y vivimos de acuerdo con dicha realidad.

Sólo recordemos que como principio y verbo, el amor no está a la espera de generosidad o bondad, sino que nos impulsa a tomar la iniciativa, a ser incondicionales (lo cual resulta bastante desafiante para nuestros cotidianos modos de ver la vida, pues generalmente amamos a quienes nos aman y favorecen, mientras que el principio no hace diferencia).

Para ser honesto, en forma muy personal desconfío de los sentimientos… cuando se les da un lugar que no les corresponden: el centro de la vida. Sin embargo, reconozco que tienen un lugar muy importante en nuestro desarrollo socio-emocional, por lo que en esta segunda parte del artículo intentaré mostrar porque es el tercer paso en la escala natural del principio del amor.

Variabilidad versus Permanencia.

Por lo general los sentimientos son muy variables, cambian según el estado de ánimo en el que nos encontremos, según el clima dominante, según las circunstancias. Cuando una persona vive una vida centrada en ellos debe enfrentar la realidad de su variabilidad, por lo que se arriesga a perder de vista el contexto completo de lo que sucede en la vida.

amor-corazon-745309 Pero, ¿cómo te sientes cuando amas? La respuesta es ¡muy bien! Cuando sentimos que amamos nos volvemos más activos y creativos, estamos más atentos a los detalles y exhibimos una notable alegría. ¿Cuánto tiempo te gustaría conservar esta sensación? Creo que… siempre. Pues, entonces, ¿cuál crees que es la manera de lograr que un sentimiento sea más permanente que lo “normal”? (En una publicación futura espero que podamos hablar sobre eso de lo “normal” en la vida.) ¿Cómo puedes fortalecer el sentimiento del amor de tal manera que puedas evocarlo siempre que quieras? Comprendiéndolo. Ya sabes, al seguir la escala natural del amor y hacer que el principio se materialice en acción, la sensación de hacer lo correcto, de aceptar tus propios errores y los errores de los demás, de valorar las diferencias, crea en ti la capacidad de sentirte bien.

A manera de radiografía breve: sentirte bien nace de saber que haces lo mejor que puedes hacer (la acción del verbo), y tus acciones nacen de lo que piensas más constantemente, de tu correcta comprensión del principio. Cuando te sientes bien es porque tienes los pensamientos correctos y haces las cosas correctas. Cuando tu estado de ánimo cambia, entonces lo mejor que puedes hacer es examinar qué estas pensando y haciendo y si esto está en armonía con el principio a seguir: el Amor ¿Sencillo? De hecho, sí, es muy sencillo ponerlo sobre el papel (o sobre la página del blog), pero requiere de verdadero valor vivir de esta manera. Y la razón por la que escribo sobre esto es para que juntos iniciemos este viaje, pues de ninguna manera me considero como una persona que haya alcanzado este ideal de vida, sólo porque escribo sobre él.

Día a día.

Este viaje es un asunto diario. Día a día es nuestro privilegio amar de la manera más elevada y esto producirá verdaderos sentimientos de amor, valor, seguridad, paz, bondad, entre otros. No esperaremos a que otros nos hagan bien, sino que tomaremos la iniciativa porque sabemos que es lo mejor y porque nos sentimos tan bien con nosotros mismos que nuestra autoafirmación viene de adentro, ya no más de afuera. Ahora podemos hacer la diferencia. Tenemos el conocimiento necesario y tenemos el poder de practicarlo. Ahora es sólo cuestión de decidirnos a vivir el amor como principio, a Vivir la Excelencia.

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11 de febrero de 2009

Amor: El Cuadro Completo - I

Amarte En el artículo de este mes vamos a ampliar un poco más el tema que he comenzado en el video: “Amor: Principio, Verbo, Sentimiento”. Así que, en esta primera parte de la entrega, hablaremos sobre el Principio y el Verbo, pero de ninguna manera esto significa que el sentimiento no sea importante. Lo que sucede es que todo tiene su lugar, y cuando conocemos y vivimos en armonía con la escala natural de las cosas, tenemos la capacidad de sacarle el máximo provecho.

El más mal entendido.

En mi humilde opinión, me parece que el concepto del amor es uno de los menos comprendidos, más distorsionados y poco estudiados. De hecho, esto en parte es un problema alimentado por la ambigüedad de la mayoría de los lenguajes modernos. “Amor” es una palabra bastante genérica que se usa indistintamente para señalar una relación familiar, una relación entre amigos, una atracción sexual, etc. Incluso, si se busca en la red, uno se da cuenta que usar el término de búsqueda “amor” es demasiado vago, y hasta tenemos que especificar la significación que deseamos encontrar (amor de amigos, amor de hermanos, amor de Dios, amor de pareja, y un largo etc.).

Lo que he querido hacer al presentar un video relacionado con este tema, y seguirlo con este artículo, es justamente tratar de ver de una manera un poco más elevada eso que llamamos amor, para intentar una percepción desambigua, para intentar ponerlo en el lugar donde puede hacer una diferencia significativa en nuestras vidas. Y después de una reflexión de algunos años al respecto, he llegado a afirmar que el lugar que merece y le corresponde es el de Principio de Vida (claro que esta conclusión no es una invención original mía).

Eros, Filos, Ágape.

En griego podía hacerse la diferencia, por lo que al referirse al amor como Principio era imposible confundirlo con cualquier otra clase de amor. Los vocablos generalmente usados entonces eran: Eros, que se refería a un amor apasionado, guiado más por el instinto y con connotaciones de carácter sexual; Filos, un amor fraternal, de sentimientos profundos por aquellos que formaban el círculo social e íntimo, como los padres, los amigos, la esposa, los hijos; y Ágape, que implicaba una forma elevada de amor, en la que entraban en juego las facultades intelectuales de voluntad y decisión, es un amor desinteresado, activo y consciente. Para ser franco, muchos cristianos han pensado que esta última palabra es exclusiva del cristianismo, pero la realidad es que los principios de vida no le pertenecen a ninguna religión, ni creencia; sin embargo, lo que parece claro del significado de la palabra, es su enlace con lo divino y sublime, es decir, el amor ágape (el amor por principio) es en sí mismo un llamado a la excelencia, es alejarse de la práctica de confesar los pecados ajenos, de criticar, de esperar algo a cambio, para comenzar a respetar la vida, valorar realmente las diferencias, compartirnos a nosotros mismos y aceptar que los demás se compartan. Este es el ideal, es el camino que debemos comenzar a transitar.

Amor como Principio y Verbo.reiki wow

En el video hablé sobre lo que considero la escala natural del amor, que es esencialmente, la escala de todos los Principios verdaderos de vida. Todo comienza con una comprensión correcta del Principio, pero esto no debe ser una mera teorización, porque si lo comprendemos bien nos damos cuenta que sigue la Ley de la Siembra y la Cosecha. Sembrar, cultivar y cosechar, son palabras asociadas a ser pacientes, ser constantes y tener claro en mente lo que deseamos. Y es en ese momento cuando el amor deja de ser una mera construcción filosófica o teórica para convertirse en acción, es decir, en un Verbo.

Todos, en algún momento, hemos escuchado la frase: “se acabó el amor”. ¿Por qué se quiere divorciar? “Se acabó el amor”. ¿Por qué no intenta una reconciliación? “Se acabó el amor”. Esa frase puede ser dicha sólo cuando se ignora (consciente o inconscientemente) el Principio. Generalmente se pretende sentir, o se quiere sentir, algo que no ha sido cultivado y que mucho menos se comprende. Y al notar que no obtenemos las respuestas que nosotros deseamos entonces decimos “se acabó el amor”.

El amor no puede ser agotado, sencillamente porque la vida es muy abundante. Lo que sucede casi siempre es que no hemos comprendido que amar es acción, y esta acción no viene de afuera a nosotros, sino que debe nacer de adentro. ¿Por qué crees que se nos intenta enseñar a amar a los otros como a nosotros mismo? ¿Por qué crees que la regla de oro dice “haz a otros lo que quieras que ellos hagan contigo”? Muy fácil, porque tú y yo debemos tomar la iniciativa, es decir, materializar al amor en un Verbo; pero, la puesta en práctica ya no es tan fácil, por los muchos condicionamientos con los que debemos lidiar. Sin embargo, iniciar este viaje es lo mejor que podemos hacer.

Recuerda, el amor es un Principio y su forma para materializarse es la acción. El sentimiento que despierta es muy importante, pero viene después del Principio y el Verbo, y de eso hablaremos en la segunda parte.

Hasta entonces, y a ¡Vivir la Excelencia!

1 de febrero de 2009

Video: Amor – Principio, Verbo, Sentimiento…

Hola amigos y amigas. Como lo prometí, aquí les entrego el video correspondiente para este mes de febrero. En este video he abordado el tema del principio del amor, que, en mi humilde opinión es el más distorsionado entre todos los principios de vida… pero, ¿qué creen ustedes? Vean el video y dejen sus comentario.

Amor: Principio, Verbo, Sentimiento...

 

En los artículos que publicaré durante este mes, nos explayaremos un poco más sobre este principio, a fin de ver cuán maravilloso es comprenderlo en su verdadera dimensión.

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