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1 de mayo de 2013

¿Qué es una Presentación de Innpacto?

Sí, has leído bien, Innpacto, con doble n, no con m. ¿Por qué? Porque es un recurso mnemotécnico para recordar los elementos esenciales en toda presentación. Para comprender mejor este recurso, ten en mente que entenderemos como presentación al acto de pararse en público con una transparencia hecha para tal ocasión, ya sea en PowerPoint, Keynote, Prezi u otro programa de diseño de diapositivas; pero, es una presentación de innpacto, con doble n, por los componentes que la hacen efectiva.

Innovación, pues reta lo establecido como norma por la repetición y busca la creación de una mejor forma de conectar con la audiencia.

Pasión, ya que la mejor manera de conectar con tu audiencia es hablándoles al corazón, como tú eres en realidad, con tu convicción por tus ideas.

Calidad, porque pones en marcha los mejores métodos para crear una experiencia superior en tus oyentes, y porque estás en constante crecimiento en el arte de presentar.

Trabajo, mucho trabajo, que pule las ideas, las destila y las mejora, que convierte a tu ponencia en una obra única.

Objetivos, pues una presentación efectiva alcanza los objetivos que se propone y lo hace poniendo en alto tu labor como exponente.

En las próximas entradas de este blog iremos hablando un poco más detenidamente de estos 5 elementos.

Comparte esta información con tus contactos y amigos en Twitter, Facebook y G+, con ello ayudarás a que en el mundo haya una mejora constante en las presentaciones que se hacen día a día.

Fuente: http://innpacte.com/blog/articulos/presentacion-de-innpacto.html

11 de marzo de 2011

¿Podemos mejorar… sin excelencia?

 esfuerzo Mejorar es la meta confesa de muchas personas, y hay toda una industria que se encarga de recodarles que todavía no lo están logrando, por lo que necesitan comprar los últimos programas de adelgazamiento, de ejercicio, de alimentación, de pensamiento positivo, etc. Además, para acompañar lo anterior, hay que comprar la ropa que están usando los exitosos (y con la ropa, todos los demás accesorios).

¿Es posible que se haya deificado la figura de cierta gente famosa? Hay chicas que esperan que sus parejas tengan el cuerpo de tal actor, aunque para salir en una película a este actor le hayan arreglado las piernas por medio de programas informáticos. Hay chicos que quisieran que sus novias tengan el cuerpo de aquella actriz (o el rostro, para no ser tan superficiales), aunque esa actriz se haya hecho algunos arreglos que no están al alcance de un sueldo promedio.

Esto me hace preguntar: ¿Se puede mejorar sin pagar el precio de la excelencia? Respondo sin rodeos: . Y se puede verificar no solo a nivel individual; también es posible verlo a nivel de empresas. Pero vayamos por partes.

A nivel personal.

Si todo lo que queremos es tener, sin duda hay muchas fórmulas para lograr todo lo que queramos. Podemos tener dinero, tener un cuerpo perfecto, tener muchos amigos y tener a la mujer de nuestros sueños, e incluso podemos tener mucho éxito. Para ello solo precisamos las técnicas correctas. No quiero decir que no requieran esfuerzo, porque sin duda es necesaria mucha dedicación para seguir sosteniendo esas técnicas; pero el problema es que nunca tendremos todo lo que queremos, sencillamente debido a la economía de consumo en la que vivimos.

De todas maneras, siempre alguien tendrá algo mejor que nosotros, y si nos centramos demasiado en “tener” terminaremos metidos en una carrera de ratoncitos cuya meta final es sortear el laberinto tan solo para encontrar una migaja de queso. El aliciente, sin duda, será esa migajita. El precio a pagar: vivir para siempre en el laberinto.

¿Y en la empresa? imagen_mejora_continua

Existen innumerables sistemas para desarrollar la tan anhelada y ya bastante mecanizada calidad total. Se supone que la calidad es sinónimo de excelencia. Y escribo “se supone” no porque esté equivocada la idea, sino por mi loca premisa de que la calidad es un componente que si ha de tener valor y sentido necesita surgir de la excelencia.

Se puede mejorar en las empresas, estableciendo estándares, mecanizando las normas, y hasta reprogramando a los empleados, pero mientras nuestra idea de calidad se centre más en los mecanismos, o en las máquinas, en los costos y el rendimiento, el resultado será una falta de  compromiso y entusiasmo por parte de los trabajadores.

¿Cuál es la diferencia?

Si es posible mejorar sin ser excelentes, y además con muy buenos resultado, ¿cuál es la diferencia entre mejoría con y mejoría sin excelencia? Más aún, ¿para qué ocuparnos de un concepto tan abstracto e idealista como el de excelencia, si de todas maneras obtenemos los resultados que queremos? Quiero proponer que la diferencia es, simplemente, pasión.

A nivel individual: ¿Tienes pasión por lo que haces? ¿Haces ejercicios, o lees, o trabajas, con entusiasmo? Si no tienes pasión, pronto te faltarán las fuerzas para seguir con ese plan de alimentación o esa rutina de ejercicios. Sin pasión es muy fácil encontrar “motivos” para dejar de hacer algo, no importa cuánto nos beneficie. Pero, ¿qué tiene que ver la pasión con la excelencia? Que la pasión es toda la fuerza emocional que la excelencia necesita para moverse hacia el horizonte trazado. Y como hemos dicho en muchos artículos antes, ser excelentes es tener sueños propios, ser verdaderamente independientes, con capacidad para ser interdependientes, y solo podemos movernos hacia esos sueños con entusiasmo.

A nivel de empresa: ¿Se sienten identificados los empleados con la institución, con la misión y visión de ella? ¿Trabajan con entusiasmo para cumplir con los objetivos de toda la organización? Es posible comprar el trabajo, incluso la voluntad, y hacer que los empleados lo hagan todo bajo el sistema de calidad que esté de moda, pero no se puede comprar su corazón. Es Miguel Ángel Cornejo quien ha dicho que las empresas de excelencia invierten una gran cantidad de horas en capacitar a sus trabajadores. Y la mitad de esas horas de capacitación tienen que ver con hacer mejores personas, que sean buenos padres y madres, buenos ciudadanos.

 Esfuerzo1 Pero quiero ser claro: No estoy en contra de las técnicas y los sistemas, pues tiene su lugar. Son herramientas que deben ser puestas en manos de la excelencia, de la pasión, del sueño de ser mejores no según las normas o conveniencias sociales, sino según nuestra propia realidad.

Esto no es un escrito exhaustivo, y mi anhelo es que nos sintamos impulsados a reflexionar sobre cómo mejorar cada día nuestra vida, teniendo como base el propósito dominante de la excelencia.

12 de abril de 2010

Messi y Cristiano: lo mejor.

1270848527850CRISTIANOMESSI Leyendo algunas noticias del deporte (que dicho sea de paso, mi favorito es el baloncesto), uno no puede sustraerse del suceso que ha sido el Clásico Español del pasado sábado. Cada uno de los equipos con grandes jugadores y, entre ellos, dos de los mejores de fútbol mundial. Y aunque cada uno de nosotros tiene sus gustos subjetivos respecto a esto, la verdad es que hablar de Messi y Cristiano es hablar de los mejores. Además, ésta columna no es para dirimir quién es superior entre ellos, sino para analizar algunas cualidades que, inevitablemente, deben compartir para ser los mejores del mundo. Las demás cualidades, las que hacen que alguno nos agrade más que otro, ya son otro tema y corresponde más a los jugadores mismos. Pero, en concreto, estamos hablando de:

Determinación: Sin determinación no existe la fuerza moral para seguir adelante, en especial cuando las cosas se ponen un poco más difíciles. Tanto en Messi como en Cristiano se puede ver el reflejo de esta cualidad, porque luchan constantemente por estar a la cabeza en todo lo que hacen como jugadores. Los seres excelentes haríamos bien en imitar la determinación del deportista en nuestra faena.

Preparación: Las condiciones físicas que exhiben Cristiano y Messi no son el producto del azar. Han tenido largas y quizás extenuantes jornadas de preparación, a fin de estar a tono en cada partido que deben enfrentar. ¡Qué triste es que para otras cosas no tomemos en cuenta este hecho fundamental para el triunfo! Como personas en busca de la excelencia en nuestra vida, no podemos dejar a la preparación a un lado. No importa en lo que nos desenvolvamos, necesitamos constante preparación para realizar nuestra tarea con calidad.

Constancia: La determinación y la preparación serían meras palabras si no existiera la constancia. Es por ella que Messi y Cristiano han alcanzado sus logros. Su constancia es lo que hace que su preparación tenga resultados a la hora de afrontar cada partido. Es que en la vida, para ser excelentes, necesitamos mantener la ruta, incluso si es bastante difícil.

Equipo: Aunque en este aspecto uno sea más afortunado que otro en este momento, la realidad es que para ser quienes son, Cristiano y Messi necesitan un equipo. Sin el equipo serían meros islotes perdidos en el vasto océano. El apoyo, la fuerza moral que se obtiene de los compañeros, siempre tiene su lugar a la hora de hacer el mejor papel que podemos hacer. Las personas de excelencia nunca deberían desestimar al equipo, sino buscar relacionarse con otros seres excelentes con el propósito de aprender y crecer.

ronaldo_messi_800_811830 Margen de mejora: Si Messi y Cristiano creyeran que ya no pueden hacer más de lo que han hecho hasta el momento, ya estarían retirados. La razón por la siguen jugando es porque tienen consciencia de que aún pueden mejorar. Nosotros haríamos bien en recordar (cuando se nos quiere subir a la cabeza alguno de nuestros logros) que será en la tumba cuando dejemos de crecer. Renunciar ahora a seguir mejorando, mientras estamos vivos, es renunciar a vivir de verdad. La excelencia no es algo que se consigue y ya. Al contrario, es un estilo de vida que se construye día a día.

Me imagino que los lectores de este artículo tendrán su favorito. Eso está bien. Pero no debemos permitir que nuestro favoritismo se convierta en fanatismo y nos impida ver en ambos estas cualidades que hemos presentado aquí. De nuevo: no estamos dirimiendo sobre quién es superior, sino aprendiendo por qué son los mejores. La pregunta fundamental es: ¿Estamos cultivando estas cualidades en nuestras vidas, en nuestra propia búsqueda de la excelencia?

Hasta próxima entrega.

30 de agosto de 2009

Video: El Hábito

En el video para este mes hemos querido hacer una breve consideración al hábito. Esto es así porque el hábito subyace al desarrollo del carácter y la integración de los demás principios a la vida diaria. Espero que disfruten de este nuevo video de Vivir la Excelencia.

El Hábito-Vivir la Excelencia-Gerson E. A. Arenivar

26 de agosto de 2009

Breves Definiciones Etimológicas y Otras Consideraciones

Con la industria de la autoayuda en crecimiento, algunas palabras, digamos, especializadas, se han popularizado, convirtiéndose en parte importante del habla cotidiana. Entre ellas: éxito, fracaso, excelencia (que da el nombre a este sitio), mediocridad, metas, desarrollo, autoayuda, calidad… y algunas otras. Las palabras son importantes, sin duda, pero ¿qué queremos significar con algunas de ellas, por ejemplo “éxito”?

Definiciones etimológicas.

9877325 En este artículo no pretendemos ser exhaustivos, pero sí queremos abrir una discusión que resulté en la autoexploración de aquello que, a veces, damos por hecho. Aunque ya hemos hablado un poco de la excelencia y el éxito en artículos anteriores, no es posible agotar el concepto o las ideas relacionadas a esas palabras que hoy, espero que de una manera breve, vamos a considerar desde su formación etimológica, para ver qué luces pueden brindarnos respecto a nuestro propio camino; y, quizás, nos veremos en la necesidad de volver a alguna otra palabra para mejorar nuestra visión respecto al desarrollo de la excelencia en nuestra vida.

Como sucede con todo intento de definición etimológica, siempre es posible encontrar más de una historia, y más de una grafía detrás del origen de la palabra, pero tenemos esto:

Éxito, por ejemplo, según El Castellano, viene del latín exire que a su vez está formada por ex que se refiere a “salida” e ire que se refiere a “ir”. El sitio Etimologías, por otro lado nos dice que éxito viene del latín exitus. En ambos casos el significa llano es el mismo: salida, o ir de salida. Visto así, éxito es salir de una situación e ir hacia otra. Esto no destruye el concepto que hemos propuesto en el artículo “Éxito: Un Estilo de Vida”, sino que le da una nueva dimensión. Ya pasaremos a las otras consideraciones.

Ahora veamos la palabra Excelencia: En un diccionario latín-español de la red se define como superioridad, del latín excellentia-ae. En Etimologías se nos cuenta que la composición de la palabra latina es ex (salida, otra vez) y cella que derivó a su vez del griego kelo (κελο) cuyo significado básico es “lugar oculto o escondido”. A colación viene la palabra “excelente” de la que El Castellano hace alusión a algunos elementos ya dichos acá, pero agrega que se refiere a “ser superior”, en el sentido de situarse por encima de los demás. De esta manera, excelencia es salir de un lugar oculto hacia uno de superior calidad.

Otras consideraciones.

Considerando el sentido etimológico que tienen las palabras éxito y excelencia, creo que es prudente hacer unas breves consideraciones, en especial para aclararnos a nosotros mismos qué queremos significar al decirlas en nuestro cotidiano hablar. Tal vez no podamos saber lo que significa para quien las dice cuando sólo las escuchamos, pero sería muy bueno cuestionarnos a nosotros mismo, en especial cuando en nuestra sociedad se habla mucho del éxito.

Llanes_el_camino_hacia_la_luz Soy del parecer (aunque sin duda puedo equivocarme) que la palabra éxito ha sido deformada y colocada en un pedestal que no le pertenece. Se la ha maquillado con el disfraz del consumismo, de tal manera que incluso decir que es un estilo de vida puede ser muy ambiguo, si tomamos como referencia que la frase “estilo de vida” se usa mucho para vender zapatos, ropa, comida, tecnología, etc.

¿Deberíamos dejar de usar la palabra éxito? Claro que no, porque su acepción simple nos hace ver la importancia de salir de un estado de conformismo y falsa comodidad, e ir en busca de nuevos horizontes (acordes a una visión clara de nuestro propósito en la vida). Pero, eso implica que el éxito no es el “resultado de”, sino “el primer paso” para comenzar a vivir una vida de excelencia, es decir, una vida que salga de lo oculto de la mediocridad hacia el desarrollo de un carácter superior. Y, quizás, más que el primer paso, el éxito es el motivador constante de la excelencia para seguir avanzando, pues como dijo Francis Nichol: “Cuando llegas a comprender cabalmente la raíz del significado de la palabra ‘éxito’, descubres que quiere decir ‘sigue adelante’”.

Entonces, ser exitoso es reconocer que necesitamos ser excelentes. Y cuando reconocemos eso nos damos cuenta de por qué muchos grandes hombres y mujeres que usaron la palabra éxito siempre la asociaron a ideas como “seguir adelante”, “perseverar”, “ser constantes”. Pero más aún, y frente a la posibilidad de que creara confusión, algunos la pusieron en contraste con una palabra que define mejor a un ser superior: el mérito. A este respecto, Víctor Hugo dijo: Es una cosa bastante repugnante el éxito. Su falsa semejanza con el mérito engaña a los hombres”. Y, en esencia, la RAE define mérito como digno, merecedor, benemérito.

gersonlogo-new De nuevo, esto no pretende ser exhaustivo, pero me gustaría constar con sus observaciones, con sus experiencias. En mi propia vida, puedo decir que, a veces, he intentado alcanzar cosas creyendo que con ello seré “feliz” sin darme cuenta (hasta hace muy poco, cuando comencé a escribir aquí en Vivir la Excelencia) que ser feliz es el resultado de andar por el camino correcto, el camino de la excelencia. Este camino para nada es fácil, a menudo se debe llorar mucho, pero sé que la única manera de dejar nuestra huella, es dar lo mejor que tenemos: nosotros mismos, a una causa, a un sueño… Y ahora ¿qué me dices amigo o amiga? ¿Estás listo o lista para salir?

7 de agosto de 2009

Éxito: Un Estilo de Vida – Parte 2.

exito00 Ahora vamos a continuar considerando la definición que hemos esbozado en la primera parte de este artículo, con el fin de profundizar en eso que queremos decir al definir al éxito como un estilo de vida.

¿Qué es un estilo de vida?

Sencillamente, nuestros pensamientos dominantes, nuestras palabras, los temas más frecuentes de nuestras conversaciones, nuestros hábitos y costumbres, los objetos que nos rodean e, incluso, las personas con las que nos relacionamos. Todo eso (y seguro que algo más) conforma “un estilo de vida”. Es evidente que, visto así, volveríamos a la pluralidad de decir que el éxito es algo diferente para cada persona, y yo estoy plenamente de acuerdo con eso, pero sólo en lo que respecta a los resultados que buscamos, porque (en mi opinión personal) debe existir algo así como una columna vertebral, hitos demarcadores en el camino de la excelencia que es el mismo del éxito.

exito_fracaso1 Alguien ha dicho que «la definición de éxito no es la misma para dos personas… El proceso, sin embargo, es el mismo para todo el mundo». Y, de nuevo, creo que esto es acertado si definimos el éxito con los resultados que deseamos o que alcanzamos. Pero, según pienso, lo que nos hace exitosos o fracasados no es aquello que logramos o dejamos de lograr, sino el proceso. El mismo autor de la frase anterior, quizás en una revisión de sus ideas, hace una definición mejor: «El éxito es un viaje». Es decir, es la razón por la que nos levantamos todas las mañanas, es el sueño que nos inspira a seguir avanzando a pesar de todo, es una construcción diaria, es la formación de nuestro carácter y nuestra personalidad. ¿Acaso no hay personas que bien podrían definirse como exitosas por todo lo que han logrado y, sin embargo, sus vidas se desmoronan en alguna área? Si hay personas así, no es porque no han definido lo que para ellas significa el éxito, sino porque han olvidado que el verdadero éxito, en primer lugar, es un estilo de vida.

El Todo.

sinergia macramental Los seres humanos (y la naturaleza misma) somos sinérgicos, somos una totalidad y no sólo una de nuestras partes. Aunque distintas ramas de estudio dimensionen al hombre, el hombre mismo es mucho más que una dimensión aislada, es todas esas dimensiones (social, emocional, espiritual, intelectual, física) que conforma un todo mayor que la suma de sus partes.

Siendo esto así, pienso que el éxito verdadero es sinérgico también. Es decir, el éxito en un área debe potenciar las demás áreas. Proponer esto no significa que hemos de ser infalibles en todo, porque los errores son parte esencial de nuestra vida; ellos nos ayudan a madurar, a crecer, a definir mejor los objetivos que queremos alcanzar. Proponer que el éxito es sinérgico es reforzar la idea que hemos venido desarrollando: debe afectar toda la vida y no sólo una parte de ella, después de todo, ¿qué clase de éxito es el que se enfoca en una sola dimensión, a corto plazo, sin ayudar a desarrollar las demás dimensiones? A largo plazo se convertirá en un fracaso.

Entonces, las personas verdaderamente exitosas lo son por su estilo de vida. Sin importar cómo cuantifiquen el éxito, toda su vida se enfoca en vivirlo en cada dimensión: Sus pensamientos dominantes los fortalecen cuando enfrenta la prueba; sus palabras los animan cuando se sienten desmayar; los temas de sus conversaciones más frecuentes son sus sueños, aunque a algunos les parezcan locuras; sus hábitos y costumbres les aseguran un ritmo estable, aunque no son para nada monótonos, porque disfrutan de la vida; se rodean de objetos que realmente les ayuden a recrearse, esto con el fin de mantenerse frescos para la acción; y sus amigos son personas con las que puede hablar en serio de hacer grandes cosas, porque las personas de calidad se atraen mutuamente.

Gerson E. A. Arenivar ¿Lo ves? El verdadero éxito es un Estilo de Vida. O como lo dice Whit Hobbs: «El éxito es despertar por la mañana, quienquiera que seas, dondequiera que estés, joven o viejo, y saltar de la cama porque hay algo que te gusta hacer, en lo que crees, para lo que eres bueno. Algo que es más grande que tú y que difícilmente puedes esperar para retomarlo hoy».

Es mi deseo que disfrutes de este estilo de vida, y si este artículo te ha sido útil, invita a tus amigos a leerlo, coméntalo, pule estas ideas. Hasta pronto y a Vivir la Excelencia.

6 de mayo de 2009

Video: Crecimiento

Hola a todos amigos y amigas de la excelencia. En el video correspondiente a este mes he querido hablar sobre el Principio del Crecimiento. Como la Calidad debe ser tanto un estilo de vida como una actitud, el Crecimiento se alza como su pilar fundamental, aunque como he destacado en el video sobre la calidad, los principios trabajan de forma sinérgica y se complementan.

¡Qué disfruten de este nuevo video de Vivir la Excelencia!

Crecimiento - Gerson E. A. Arenivar - Vivir la Excelencia

20 de abril de 2009

Video: Calidad

El video de este mes aborda el tópico de La Calidad; es mi deseo que pueda de ser de tu utilidad, mi querido lector o lectora, pues he considerado este Principio desde el punto de vista del estilo de vida, pues considero que si somos personas de calidad, nuestros actos tenderán a la calidad y crearemos una espiral ascendente de ser y hacer calidad. ¡Que disfrutes de este nuevo video!

Vivir la Excelencia - Calidad - Gerson E. A. Arenivar

25 de marzo de 2009

¿Para qué sirve la excelencia personal?

Hace varios días, mientras revisaba las estadísticas de mi blog, encontré que alguien había usado un término de  búsqueda muy interesante (“para qué sirve la excelencia personal”) y luego de meditar por un momento me prepuse escribir un artículo al respecto. Así que bienvenido o bienvenida a una nueva entrega de Vivir la Excelencia, porque hoy vamos a reflexionar un poco 357096934_37421d12a4_msobre esa válida pregunta: ¿Para qué sirve la excelencia personal?

Recordando…

Antes nos hemos preguntado qué es la excelencia y hemos dicho que hay algo que distingue al ser excelente de todos los demás: su indómita idea de seguir creciendo. Para el ser excelente el desarrollo no es una opción, es algo natural e inevitable que debe aprender vivir a fin de sacarle el máximo provecho; es más, el ser excelente no sólo sabe que el crecimiento es algo que debe suceder, sino que desea verlo suceder en su propia vida, aun con todo y las diferentes dificultades asociadas, las que en realidad hacen de crecer algo real.

También hemos reflexionado sobre la construcción de la excelencia personal, la que se logra con los pensamientos, los actos, los hábitos y el carácter, todo como una gran cadena que, según el decir de Charles Dickens, puede ser una de hierro o de oro, de espinas o de rosas, que comenzó a formarse con el primer eslabón, en nuestro caso: los pensamientos.

Pero, ¿para qué sirve?

Partiendo del recordatorio que hemos hecho, podemos poner unos cuantos puntos a consideración para responder la pregunta fundamental planteada para el día de hoy.

1) La excelencia… sirve para crecer. Sí, simplemente para eso sirve, para vislumbrar una vida mejor, más elevada, en la que la nobleza de carácter predomina.

2) … Sirve para hacer la diferencia. Esto no es excentricismo, sencillamente es la realidad del ser excelente. Ser diferentes del común denominador es algo innato en aquel que busca constantemente la excelencia.

3) … Sirve para ser felices. Una vida plena es una vida feliz, pero no se puede tener realmente una vida plena en la mediocridad. La mediocridad es mezquina, basa su valor en la comparación constante y por eso no puede ser feliz, pero la persona excelente es feliz, incluso enfrentando las tormentas habituales de la vida.

4) … Sirve para cambiar los fracasos en éxitos. Los seres de excelencia no son infalibles, cometen errores, a veces caen en el camino y lloran cuando se sienten sobrepasados, pero siempre se levantan y ese es el secreto de su éxito. La mediocridad se resiste a aceptar sus errores, convierte éxitos en fracasos y culpa a los demás.

5) … Y sirve para hacer del mundo un lugar mejor. Es verdad que no podemos cambiar a otros, pero es que nuestra labor no es la de cambiar a los demás, sino la de cambiarnos a nosotros mismos y con nuestra influencia mostrarle al mundo que se puede vivir mejor.

A penas son cinco puntos para reflexionar y de ninguna manera agotan las respuestas que se pueden brindar a la pregunta que titula este artículo. Lo importante es disfrutar del descubrimiento que la senda de la excelencia nos ofrece, pues la vida tiende constantemente hacia la altura y si no estamos listos para seguirle el paso, pronto nos estancaremos y pereceremos. Es nuestro privilegio dar lo mejor degerson_logo nosotros siempre, en nuestros pensamientos, actos, palabras. Es nuestro privilegio, como decía Mahatma Gandhi, ser el cambio que queremos ver en el mundo. Es nuestro privilegio Vivir la Excelencia.

Hasta la próxima y que tengas un día y una semana de éxito constante.

1 de enero de 2009

Nuevo Año: Definición de Principios

logovivirlaexcelencia-nuevoaño ¡Feliz 2009!!! Es un placer saludarlos este primer día del nuevo año. Ahora traigo, digamos así, la innovación para este año en Vivir la Excelencia: Un video en el que aparezco hablando un poco sobre algunas ideas sobre desarrollo personal, principios de vida, etc. La idea es que cada primer día de cada mes de este año, aparecerá un nuevo video tratando algún tópico relacionado con principios de excelencia. Siempre escribiré los dos artículos mensuales que he acostumbrado durante el 2008, así que esto es un plus que es pero os agrade a todos.

Muchas gracias por iniciar un nuevo camino conmigo: el 2009. Recuerden que pueden dejar sus comentarios, será de mucha ayuda.

También puedes ver este video en:

1:http://es.video.yahoo.com/watch/4214679/11328663

2:http://video.google.es/videoplay?docid=8836558539675388759&hl=es

3:http://tu.tv/videos/ano-nuevo-definicion-de-principios

3 de noviembre de 2008

Benjamín Franklin: Un Problema de la Humanidad.

Al pensar sobre el contenido de mi artículo para esta entrega, no pude menos que imaginar lo que significa que un nombre quede grabado en los anales de la Historia. Entonces me hice la pregunta: ¿Por qué unben_franklin nombre puede esculpirse allí, donde las generaciones venideras puedan volver a leerlo? Resumiendo a la máxima expresión la historia, bien podemos decir que está salpicada por los nombres de héroes y antagonistas, personas que sobresalieron por el bien que buscaron para la humanidad o por los horrores que le causaron. Sin embargo, los nombres más gratos para recordar son los que nos han legado, más allá de la etnia o la geografía, una razón para ser mejores seres cada día.

Un problema de la humanidad.

Benjamín Franklin es uno de esos seres extraordinarios que era ordinario; es decir, no nació en una cuna brillante, no con riquezas, no diferente de ti y de mí, pero se realizó y se convirtió en un verdadero icono. En sus propias palabras: “De la pobreza y la oscuridad en que nací y pasé mi infancia, logré elevarme hasta alcanzar cierto prestigio y una posición de influencia en el mundo”.

Desde entonces, pienso yo, Franklin se ha convertido en un verdadero dolor de cabeza para la humanidad, debido a su incansable búsqueda de la perfección. La perfección, esa palabra que parece incomodarnos mucho, especialmente porque ha sido confundida con el perfeccionismo. En mi humilde opinión, la perfección tiene que ver con el crecimiento personal, con vivir una vida de excelencia, llena de ideales, de sueños, aunque suena algo romántico, y de hecho la idea es en sí romántica. Mientras, el perfeccionismo tiende a obligar a otros a ser algo que ni nosotros estamos dispuestos a pagar el precio de ser. De allí vienen las frustraciones, de querer que los otros hagan, aun cuando nosotros nos amilanamos frente al reto de vivir una vida como seres excelentes.

Lamento si suena a sermón o el tono es muy pesado, es solo que cuando nos medimos con los ideales, nada que no sea elevado puede encajar. Haz la prueba, conviértete en un problema para la humanidad siendo el mejor de lo mejor en lo que haces, sin perder de vista tu humildad, y notarás que, aunque no hagas algo diferente de otras personas (puede ser que tú seas un fontanero, o una ama de casa, una secretaria, o un alto ejecutivo) en tu propia forma de ser eres diferente, porque tus pensamientos son diferentes, son pensamientos de excelencia, que buscan la perfección personal.

Me parece que vivimos en un tiempo de grandes oportunidades, pero también de grandes distracciones. Y me parece que lo que nos falta es el equilibrio para aprovechar el conocimiento que hemos adquirido y convertirlo en algo especial, diferente, constructivo para cada uno. ¿Será posible que el acomodamiento sea el resultado de todos los grandes avances de los que somos testigos? Quiero creer que no es así, porque si eso sucede, todo lo que nos puede deparar el futuro es la decadencia.

Pero ahora imaginemos un estándar como este: “De niño me gustaba leer, y todo el poco dinero que me llegaba a las manos se me iba en libros”. ¿Y de adulto? “La lectura era la única distracción que me permitía. No gastaba el tiempo en tabernas ni en juegos ni en fruslerías de ninguna clase”. Claro está que Benjamín Franklin no tenía computador portátil ni acceso a Internet, y tampoco podía disfrutar del Nintendo Wii, entre otras cosas, pero ¿qué hay detrás de su forma de vivir? ¿Qué principios que lo hicieron grabar su nombre en los dorados anales de la historia? ¿Podríamos usar esos mismos principios para hacer algo extraordinario de nuestras vidas?

Deseo que ésta muy breve valoración de la vida de un hombre de excelencia, nos permita encontrar nuestro propio curso de acción. De ninguna manera me he  propuesto aleccionar a nadie, pero, humildemente, creo que si miramos con atención lo que otros han hecho para vivir vidas plenas, nosotros también podremos vivirlas, y es más, me parece a mí que hasta podemos aspirar a superar lo que nos han legado todos estos hombres y todas estas mujeres que nunca se rindieron en la búsqueda de la perfección de su propio carácter, de sus sueños e ideales.

Recuerda dejar tus comentarios, hasta la próxima... y que tengas un gran día.

Nota: Las citas en comilla son de la autobiografía de Benjamín Franklin. No he colocado el número de página por dos razones: 1) Cuestión práctica. Estos números no corresponderían con otras ediciones ni en español ni en inglés, a menos que sea la misma que yo tengo. 2) Para que el que ya ha leído el libro disfrute de recordar dónde leyó dicho pasaje, y el que no lo ha leído, se interese en buscar el libro y disfrutarlo de su propia cuenta.

24 de agosto de 2008

Las 6 Cosas que Fisgón y Escurridizo le dirían a todo el que quiere Convertirse en una Persona de Excelencia - II

logo_vivirlaexcelencia Luego de escuchar (con el poder de nuestra imaginación, claro) las ideas de Fisgón respecto a las consideraciones que debemos tener antes que el cambio suceda, hoy vamos a darle la oportunidad a Escurridizo para que nos diga cuál debería ser nuestra actitud cuando nos encontramos inmersos en el momento de la transformación. Así que, tal como lo hicimos en la primera parte de éste artículo, tomémonos un momento para escuchar lo que Escurridizo tiene que decirnos.

Durante el Cambio: 3 Consideraciones Importantes.

Escurridizo: Como se vio anteriormente, el cambio es ineludible, tarde o temprano nos asaltará, y aunque no podemos saber a ciencia cierta qué sucederá, sí podemos decidir cómo responderemos. Claro, las señales que hayamos estado viendo nos darán una pista, y nos serán una guía con la cual comenzaremos nuestra propia transformación. Por lo tanto, quiero compartir contigo lo siguiente:

1. Mantén siempre una constante: tus ideales. Lo único que no puede cambiar es lo que tienes en tu cabeza, tus sueños. Como decía Víktor Frankl, pueden quitarnos la libertad exterior, pero nadie podrá quitarnos nunca nuestra última de las libertades, la libertad de ser fieles a nuestros ideales. Esto implica estar comprometidos con una misión, y dicha misión es nuestra voluntad de sentido, aun en medio del sinsentido. Imagina que te abandonan tus amigos, que pierdes tu empleo, que pierdes todo tu dinero, que te enfermas… ¿qué podría hacer que quieras seguir viviendo, seguir luchando por ir al encuentro de tu destino? Sólo tu firme adhesión a lo que sabes que son tus ideales. En el laberinto, cuando todo parecía perdido, Fisgón y yo siempre recordábamos que estábamos allí para seguir avanzando en la búsqueda de nuestro preciado queso, ése queso que veíamos en nuestra mente nos dio la fuerza para no desmayar en medio del cambio.

2. Cuida tu actitud. Es decir, lo que piensas de ti mismo. No se trata sólo de tener una actitud positiva, porque la verdad es que nomundo en mano siempre podemos sonreír cuando la adversidad nos llega, se trata de tener la actitud de saber que podemos seguir avanzando, incluso si hemos tropezado. Lamentablemente, la actitud es confundida con el estado de ánimo, y la actitud es, de hecho, un estado de nuestra mente. Pero, ¿estado de ánimo no es lo mismo que estado mental? No necesariamente. Piensa en esto: Si tienes una ruptura sentimental tu ánimo se siente devastado, ¿cierto? Pero, ¿puedes tomar tu estado anímico del momento como una excusa para no desenvolverte en tus demás roles de vida? Claro que no. Me he dado cuenta que nuestro estado de ánimo puede fluctuar en algunas áreas de nuestra vida, pero eso no significa que debamos permitir que nuestro rol de seres con propósitos se vean afectado. El tipo de actitud que debemos rechazar (y es una decisión hacerlo) es la actitud derrotista, esa que al menor soplo de adversidad nos impulsa a regresar a la comodidad del conformismo.

3. Finalmente, desarrolla relaciones fuertes. Nada puede ser mejor para ti cuando te encuentras en plena transición, que saber que a tu alrededor hay gente de calidad con la que puedes contar. Pero la gente con calidad no llega por casualidad, llega a ti cuando tú te has convertido en una persona de calidad y excelencia. Cultivar relaciones fuertes tiene que ver con ser capaz de transmitir confianza a las personas que te rodean, comenzando con tu propia familia. Y lo mejor de desarrollo este tipo de relaciones es que puedes confiar en el criterio de tus amigos y amigas. Fisgón y yo hemos sido amigos desde la infancia, y yo he aprendido a confiar en su instinto. Cuando dice que el cambio se acerca, entonces hago mi tarea: reviso mis ideales, aclaro mi actitud y me cercioro de que mi relación con Fisgón siga fuerte. Entonces nos lanzamos a la aventura del cambio, y por dicha relación, mi amigo ha aprendido a confiar en mi criterio para lidiar con la transición. Así, somos un gran equipo.

Posiblemente podríamos hablar mucho más al respecto del cambio, antes que este suceda y en el momento que está sucediendo, pero por mi parte, espero que éstas tres breves consideraciones te sirvan para lidiar con el momento de transformación que estés viviendo, tu amigo, Escurridizo.

Hasta la próxima entrega de Vivir la Excelencia. Y los dejo con la segunda parte de ¿Quién se llevó mi queso? La película. ¡Qué la disfruten!

2 de junio de 2008

Muchas Gracias

Breve reseña.gerson

En junio del año pasado (2007) comencé a escribir este blog (vivirlaexcelencia.blogspot.com), con el objetivo de aportar a la comunidad de Internet algunas reflexiones sobre temas que son muy comunes, sí, pero que es necesario repetir una y otra vez. ¿Quién no ha oído hablar de la calidad, de la excelencia, del desarrollo personal, de la motivación y de las relaciones interpersonales? Y sin embargo, ¿cuán frecuentemente caemos en la cuenta de que, a medida que maduramos, esos mismos temas, vistos de formas diferentes por distintos autores, nos han ayudado en el proceso mismo de madurez?

No intentaba establecer una corriente, o una escuela de pensamiento, pues, como mi amable lector o lectora ha notado, muchas de las ideas que pueden verse en los distintos artículos escritos a lo largo de este primer año, pueden rastrearse a libros populares y libros no tan populares (libros que he leído con placer porque siempre he aprendido algo), mas no por ello me he limitado simplemente a repetir, porque en el proceso de leer, reflexionar y meditar, he ido encontrando poco a poco algunas palabras propias con las cuales presentarme ante ustedes.

Inexperto, como sin duda lo sigo siendo, fui puliendo mis artículos a medida que los escribía y publicaba, tomé la decisión de publicar dos artículos al mes, cambié la dirección URL por la actual (vivirlaexcelencia.tk), agregué una caja de descargas y un cuadro de búsqueda, a fin de ayudar a mis lectores a encontrar algún artículo en especial al teclear una palabra clave. Tuve, por algún tiempo, un listado de videos de youtube.com y otro de noticias provisto por Google, pero terminé por quitarlos porque no quería que el blog fuese demasiado pesado para mis amables visitantes. Lo último que he hecho es agregar un cuadro de suscripción, donde el que lo desee puede dejar su correo electrónico y recibir en su buzón los nuevos artículos una vez que se publiquen.

Agradecimientos.

Y, ¿qué me ha dejado este primer año? Primero, la experiencia de encontrarme con otras personas, lo que es grato, porque he podido servirles con algunas de mis líneas. Recuerdo a un amigo al que le comuniqué de uno de mis artículos por medio del correo (“El mundo está cambiando… siempre”), luego de haberlo leído me escribió diciendo que le había ayudado.

gracias-36 Y en segundo lugar me ha dejado agradecimiento. Agradecimiento porque el que ha terminado siendo ayudado soy yo, pues los comentarios que han escrito algunos lectores me han servido más de lo que yo podría haberles servido a ellos. Agradecimiento porque he podido conocer, por la red, a algunas personas maravillosas, con las que no tendría contacto de otra manera. Pienso en la señorita Luciana (buscatufelicidad.blogspot.com), una chica muy inteligente, con grandes sueños y pensamientos muy profundos. Pienso en la señorita Raquel (kellyperez.blogspot.com), quien sabe que la vida es de seguir adelante, sin parar, buscando nuestra propia voz entre todas las que nos rodean. Pienso en el Licenciado Juan Najarro, quien me alentó en algunos de sus correos a seguir escribiendo sobre estos temas. También pienso en alguien a quien conozco personalmente, el Licenciado Godofredo, catedrático en la Universidad Francisco Gavidia, El Salvador, porque me ha aportado nuevas ideas cuando ha leído mis artículos publicados.

Siempre una lista de agradecimientos será incompleta, pero si escribo algunos nombres es porque creo que no ha sido por casualidad que nos encontráramos en el camino. Y a medida que escribo y publico en este blog, es mi anhelo entablar más relaciones con mis lectores, a fin de que podamos llegar a conocernos aunque sea un poco, lo que permita la gran red de Internet. Sin embargo, aunque haya escrito sólo unos nombres, en verdad estoy sumamente agradecido con cada uno de mis lectores, aquellos que han llegado a mi blog por “casualidad”, y a los que están entre mis contactos, a quienes invito cada vez que publico un nuevo artículo. Gracias a todos por sus visitas, gracias por leerme, gracias por acompañarme este primer año.

El futuro.

Ahora veo hacia el futuro, ese sueño en el que me gusta pensar a menudo, porque quiero invitarlos a acompañarme durante otros años más. Este mes será un poco más de transición, porque comenzarán a verse unos pocos cambios, más que todo en la imagen del blog.

Aquí presento el que será el logo para este sitio. Las letras «V» y «E» en color verde se refieren a la esperanza de Vivir la Excelencia, el trazo elíptico en color como dorado tiene como base la idea del hilo de la vida en el que creían los griegos y que se ve en libros como logo_vivirlaexcelenciaLa Odisea, pero el hecho de que sea elíptico implica lo cíclico que puede ser. Sin embargo, al no cerrarse completamente, quiero transmitir la idea de que al final somos nosotros los que decidimos qué haremos con nuestra propia vida. La leyenda «Centro de Liderazgo» se refiere a todo un proyecto de formación de personas capacitadas para liderar. Y la última «o» de dicha leyenda, que asemeja a un engranaje estilizado, se refiere a la organicidad con la que debe integrarse nuestra vida en la sociedad, en la familia, en el trabajo, etc., todo en forma holística.

Habrá cosas que seguir mejorando, sin duda, y eso es lo emocionante, porque he aprendido que crecer es seguir mejorando, y estas mejoras a menudo implican renuncias a viejas formas, aprendizajes de nuevos principios, tener el valor de equivocarse a veces y ser lo suficientemente humildes para reconocerlo.

Como lo dije en mi primer artículo publicado en este lugar hace un año, las reflexiones y los pensamientos escritos aquí, están dedicados a «personas como tú, personas exitosas que saben vivir y disfrutar, que desean seguir aprendiendo, que crecen en todas sus dimensiones y, por sobre todo, que tienen la humildad de servir a otros con la singularidad de dones que poseen».

Ése seguirá siendo mi pensamiento, por lo que te deseo un día lleno de oportunidades de aprender, crecer y servir.

Hasta pronto.

4 de mayo de 2008

Criando Líderes

La celebración del día de la madre es una festividad muy extendida, sin importar que se celebre en fechas diferentes en el mundo. Lastimosamente se ha desvirtuado, en mi opinión, el verdadero papel de la mujer como madre, con esto de la explosión publicitaria que inunda cada día feriado; con esto del consumismo que nos ha empujado a creer que es necesario gastar y gastar para mostrar nuestros afectos, etc.mamaehijo

No estoy en contra de los presentes que pueden darse a nuestras madres, pero ¿cuánto valdría una casa, un arreglo de flores, o cualquier otra cosa para una madre, si lo comparamos con la satisfacción de ver hijos e hijas maduros, cumpliendo su propósito en la vida? Ambos aspectos deben estar en nuestra mente, cuando se acerca el día de la madre. Entiendo que hay países que lo celebran en octubre, o diciembre, o agosto, o en algún otro mes. En mi país se celebra el 10 de mayo, razón por la cual he decidido escribir este artículo como un reconocimiento a la mujer que con su ejemplo ha sido un hito para mí, un bastión en el que he encontrado cómo fortalecerme cuando el viento me es adverso: Mi Madre.

Heroínas anónimas.

Casi todos nos fascinamos con las biografía de los grandes hombre y mujeres de la historia, admiramos sus hazañas, lloramos con sus adversidades y sentimos satisfacción cuando leemos sobre sus victorias. Pero muy pocas veces se nos ha contado la historia de esas heroínas anónimas que se desvelan mientras de niños nos enfermamos, esas mujeres que nos han guiado en nuestros primeros pasos y que a lo largo de la vida siempre nos han estimado, a pesar de todo, pues ven en nosotros un lado positivo, favorable, benefactor.

Y la hazaña de criar hombre y mujeres de bien, en una sociedad que, pese a la lucha de derechos femeninos, aún sigue siendo muy machista, va mucho más allá de nuestra imaginación, especialmente cuando vemos madres solteras que trabajan haciendo dobles turnos, con tal de llevar alimento a la mesa, dar educación a su prole, y encima de eso, hasta tienen tiempo para cobijar a sus hijos y besarlos en la frente, recordar su cumpleaños y hacerlo especial, salir con ellos al parque y disfrutar de una tarde irrepetible… Debo confesar que siempre me ha impresionado el valor, la entereza y la determinación de las mujeres en general, pero especialmente el de las madres.

Un día, un mes, o un año, nunca serán homenaje suficiente para ese espíritu abnegado, que muchas veces llora en silencio sus penas, para que cuando sus hijos despierten a la mañana, la vean radiante, llena de esperanza, dispuesta a luchar a brazo partido por otro día. Sólo nuestra vida entera podría constituirse en un real homenaje, sí, nuestra vida, vivida con responsabilidad.

El desafío para las madres.

Sin embargo, las madres modernas enfrentan un desafío sumamente grande. Hoy no sólo deben luchar contra la pereza o la falta de motivación frente a las cargas académicas que han caracterizado siempre a la mayoría de los niños. También deben luchar contra la pérdida tiempo en frente de los videojuegos, la TV o el Internet. No creo que estas cosas sean malas en sí mismas, pero se ha abusado de ellas, en detrimento de la calidad personal y la excelencia.familia-madre-hijo-manos-3.thumbnail

Además, en la era de las redes y la información en la que vivimos, harán falta hombres y mujeres con integridad, con madurez, inteligentes y responsables, que lideren nuestra sociedad con valor frente a la pérdida creciente de valores. Y estos hombres y mujeres únicamente pueden nacer en las manos de una madre con ideales, que valore la creatividad y la iniciativa, con normas elevadas, y con un carácter fundado en la realidad inalterable de los principios.

Quizás no todas las madres puedan criar a un Einstein, o un Beethoven, o una Mari Curie, o un Dante, etc., pero todas tienen el privilegio de criar personas con ideales, con principios, y que no comprometan su integridad personal, bajo ninguna circunstancia.

Si como hijo o hija has leído este post, ve y dile a tu madre lo importante que es para ti, tal vez no con palabras, pero sí con tu vida. Si como madre has leído hasta aquí, te deseo lo mejor en la tarea más difícil de la humanidad, formar caracteres, y espero que aceptes el desafío.

¡Felicidades a nuestras madres!!!

21 de abril de 2008

¿Miedo a Pensar?

Desde el perfeccionamiento de la imprenta, la información ha crecido a pasos agigantados. De una época en la que sólo los más afortunados podían adquirir conocimiento, porque los libros manuscritos eran sumamente aristocratizados, pues el elevado costo de tenerlos mantenía a una clase siempre por encima de los demás, hemos llegado al tiempo en que la cantidad de saber que cada día explota a nuestro alrededor es tan alta, que lo que producimos en una semana podría tomarnos la vida entera para asimilarlo. Claro, esa es sólo una apreciación perceptual, no un dato estadístico.elpensadordeaugusterodicj9

El hecho real es que la Internet, junto con la abrumadora cantidad de libros que se publican cada año, nos ha puesto en una situación en la que es preciso tener un nivel de madurez capaz de utilizar la información que tenemos a la mano para desarrollarnos, es decir, para acrecentar nuestra calidad personal, para afianzarnos concienzudamente a los principios de la excelencia que rigen el desarrollo humano.

El problema de la ignorancia.

Pese a eso, a la disponibilidad de saberes, nuestra sociedad sigue una senda diferente de la que podría esperarse, porque aunque hay muchos teniendo éxito en la vida personal y profesional, la relación entre estos y los que podrían ser si aprovecháramos todas las herramientas que la tecnologización de la vida ha puesto a nuestro alcance, no tiene paralelo, ya que todavía existe una gran cantidad de población que, sea por omisión o porque se ven coaccionados, están constantemente limitados a aceptar sin más los conceptos generalizados, que no siempre son los más elevados para seguir.

Pero que los recursos se les quiten a las personas, aunque es un problema grave, sólo sirve para poner de relieve que el mayor desafío que enfrentamos en el mundo, es que los que tienen la facilidad de ampliar su contexto personal, lo vean como una mera opción entre tantas otras, como algo que pertenece al tiempo del ocio y no al del desafiante mundo de las competencias. La omisión, más que cualquier otra cosa, puede desbaratar las relaciones, los planes, el éxito (entendido como el hecho de trabajar constantemente en dirección de los sueños), y hasta las civilizaciones. Después de todo, quién que haya dejado de cumplir con su propósito en la vida perdurará como un benefactor de la humanidad.

La ignorancia, entonces, se vuelve un problema de temor, es decir, tenerle miedo a que el adquirir conocimiento (pensar), pueda trastornar nuestro cómodo estilo de vida, tan ajetreado con la modernidad, tan acelerado, que no nos permite tomarnos el tiempo de escoger un buen libro, o leer un buen artículo en la red, porque eso nos impulsaría inevitablemente al cambio; pues, de no cambiar, entonces nuestro interior se desgarraría entre el saber qué hacer y no hacerlo.

Bien lo dijo Bertrand Russel: “Los hombres temen al pensamiento más de lo que temen a cualquier otra cosa del mundo; más que la ruina, incluso más que la muerte. El pensamiento es subversivo y revolucionario, destructivo y terrible. El pensamiento es despiadado con los privilegios, las instituciones establecidas y las costumbres cómodas; el pensamiento es anárquico y fuera de la ley, indiferente a la autoridad, descuidado con la sabiduría del pasado. Pero si el pensamiento ha de ser posesión de muchos, no el privilegio de unos cuantos, tenemos que habérnoslas con el miedo. Es el miedo el que detiene al hombre, miedo de que sus creencias entrañables no vayan a resultar ilusiones, miedo de que las instituciones con las que vive no vayan a resultar dañinas, miedo de que ellos mismos no vayan a resultar menos dignos de respeto de lo que habían supuesto”.

El desafío de pensar.

desafio Pero vivimos en la era de la información y las redes sociales, así que tenemos un desafío mayor que el de cualquier otra generación que nos haya precedido. Si hemos de ser hombres y mujeres de excelencia, si vamos a vivir a la altura de los principios que rigen la calidad de vida, la salud y el desarrollo, debemos pensar, sobre lo que vemos, leemos, oímos, etc., sin permitir que la información nos ahogue sin más, pues en última instancia somos nosotros los que elegimos. Y al escoger, mediante la reflexión concienzuda y la práctica de la lectura, iremos encontrando nuestro propio camino, ese que funde sueños, habilidades y contextos, y que al final hará la diferencia entre haber pasado por la vida, sin hacer nada memorable, o haber vivido, siempre en busca de la excelencia personal, familiar y social, según hayamos descubierto nuestra propia vocación.

Pensar no es un acto inconsciente, al menos pensar en nuestro propio desarrollo no lo es. Pensar es establecer altos estándares para mí, como individuo, y luego vivirlos de tal manera que a mi alrededor, otros se vean influido, no a hacer lo que yo hago, sino a elevarse de la trampa de la mediocridad y disfrutar de la vida al máximo, en busca de los siempre adelantados ideales.

¡Qué disfrutes de este día es mi mayor deseo!!!

23 de marzo de 2008

El hombre mediocre.

portadahombremediocre El título para la entrega de hoy ha sido tomado de un gran libro: “El hombre mediocre”, escrito por José Ingenieros. Me imagino que ya has leído este libro, si no, puedes descargarlo aquí mismo, en la columna derecha de esta página, para que disfrutes de una lectura profunda e inspiradora.

Aunque con el autor arriba mencionado yo no comparta un par de conceptos, me siento especialmente cómodo (pero desafiado) leyendo un libro de tal calibre. Sin duda alguna, como él lo destaca tan hábilmente, la sociedad se mueve en pos del camino que va forjando la genialidad, la virtud, los ideales, de unos cuantos hombres en cada época.

Pero quiero aclarar que al escribir que me siento “cómodo” no lo escribo en el sentido de quedarme de brazos cruzados, porque claro que hay muchas ocasiones en las que he sentido cómo mi falta de visión, de trabajo y disciplina, han influido sobre algunos que me rodean, limitándolos, ya que la mejor forma en la que podemos ayudar a otros a descubrir sus habilidades, de ayudarlos a brillar con su propia luz, es brillando nosotros mismos, sin temor a sentirnos inadecuados por ser diferentes, porque quizás nuestros propios ideales pueden encender la llama de los ideales en quienes nos rodean.

¿Seremos de los “pocos”?

Sin embargo, aunque sea triste, es preciso que reconozcamos la realidad de que son “unos pocos” los que en verdad desean, quieren, anhelan vivir una vida que inspire. No es necesario que busquemos influir en las masas; muchas veces, la esposa, el hijo, el amigo cercano o la novia (cuando somos jóvenes), son todo el mundo donde necesitamos dejar nuestra huella, nuestro legado, un legado formado por un carácter dirigido por principios y por los sueños que nos esmeramos en vivir cada día de nuestra vida, pues, al fin y al cabo, ¿qué es un hombre o una mujer si no puede vivir un ideal, tan sólo uno?

Lastimosamente, la sociedad mundial en la que nos desarrollamos, aunque habla mucho de calidad, y avanza a pasos agigantados en la creación de nuevas tecnologías, parece que ha olvidado que todo lo que hoy tenemos nació como el imposible de alguien, como la locura de un hombre o una mujer que se negaron a ser masificados y, a costa de todo, quisieron hacer algo diferente, algo que ni siquiera sabían si funcionaría, pero que de funcionar significaría un gran paso para la humanidad. Los nombres de estos héroes y heroínas siguen siendo honrados, pero ahora nos toca a nosotros. Es necesario que tomemos una decisión: ¿Viviremos como el hombre mediocre o nos elevaremos con las alas de nuestros sueños, en busca de lo imposible?

Uno por uno.

Un viejo y sabio adagio chino dice: “El que quiere iniciar la labor de cambiar al mundo, debe dar tres vueltas por su propia casa primero”. Dejar de ser mediocres no tiene nada que ver con cambiar al mundo, tiene que ver con cambiar nosotros mismos, para ser mejores, lo que dará como resultado que, uno por uno, aquellos que nos rodean quieran iniciar su propio proceso de cambio, dando sus propias vueltas a su propia casa. De allí que , desde mi punto de vista, podemos decir que la mediocridad está en la afanosa tarea de medir a los demás mientras que nosotros mismos nos estancamos; pero la excelencia se encuentra cuando nos decidimos a SER, renunciando a la manía de juzgar a los demás y comenzando a trabajar sobre nuestro propio y particular potencial.contemplar

Tal vez sólo podamos influir sobre una persona mientras vivamos, pues bien, ¿esa única persona nos recordará por un carácter dirigido por principios, o simplemente nos desvaneceremos como el mal sueño que todo el mundo quiere olvidar a la mañana? Para ser mediocres no se requiere de ningún esfuerzo, sólo hay que cruzarnos de brazos mientras dormitamos en la ilusión de laureles que no durarán para siempre; más, para ser hombres y mujeres de excelencia no existen atajos, y esa condición de seres excelentes se verá reflejada en cada actividad que realicemos, aunque parezca la más humilde del mundo.

De nuevo, si no has leído el libro de José Ingenieros, “El hombre mediocre”, te invito a que lo leas, te garantizo una lectura amena, profunda y de reflexión sobre la condición humana, y si ya lo has leído, pues no dudes en recomendarlo a alguien que no lo haya leído.

Hasta la próxima entrega.

11 de diciembre de 2007

Construyendo la Excelencia Personal.


Existe una máxima que es muy conocida y que es excelente para el artículo de esta entrega de “Vivir la Excelencia”. Dicha máxima dice: “Siembra un pensamiento y tendrás un acto; siembra un acto y tendrás un hábito; siembra un hábito y tendrás un carácter; siembra un carácter y tendrás un destino”.

Es una ley muy sencilla, pero es muy poderosa y se ha corroborado una y otra vez en cada una de nuestras vidas. Los hábitos que formamos pueden, literalmente, llevarnos a vivir una vida exitosa o, por el contrario, arrastrarnos al oscuro y frío dominio del fracaso.

Podemos pensar en los hábitos como si fueran la fuerza de gravedad de nuestra vida. Ya sabes, la gravedad es la que nos mantiene con los pies en la tierra y evita que los planetas de nuestro sistema choquen unos contra otros. Es benéfica, da orden y estructura a nuestro planeta. Eso sucede con los hábitos positivos, te dan orden y estructura, te brindan confianza en la realización de tu vida. Pero, cuando nuestros hábitos son negativos, actúan como la fuerza de gravedad evitando que un cohete espacial traspase la atmósfera. Se gastan miles y miles de litros de gasolina, sólo para lograr que la nave espacial logre llegar al espacio exterior. Así, los hábitos negativos, pueden literalmente estancar el avance personal y profesional de cualquier individuo, sin importar la cuna en la que haya nacido.

Destaco estos dos aspectos: el personal y el profesional, porque no son lo mismo, aunque se complementa en gran manera. El hecho es que un hombre o una mujer, pueden ser grandes profesionales, muy competentes, pero al mismo tiempo pueden tener serios defectos de carácter, que menguan su influencia. Es innegable que uno debe cultivar ambas áreas de su vida en forma integral, mas si debiéramos escoger entre una de ellas, la mejor opción siempre es ser la mejor persona que alguien podría conocer.

Y para poder llegar a ser esa clase de persona que todo el mundo conoce por su integridad y dedicación, laboriosidad y perseverancia, no existen atajos, es preciso romper con viejos y perniciosos hábitos y cultivar otros en su lugar, más efectivos, que nos conduzcan al desarrollo continuo. Esa tarea no es fácil, pero brinda satisfacción real a quien decide recorrer el camino del cambio y la mejora continua.

Usando el poder de nuestros hábitos para nuestro propio beneficio.

Ahora, la pregunta que nos debemos hacer es: ¿Qué hábitos puedo formar para que me catapulten hacia el éxito?

No es mi intención sermonear ni dar consejos sin ton ni son, pero si me permites algunas sugerencias, con las que puedes comenzar a trabajar en el desarrollo de hábitos con los que construirás tu Excelencia Personal, te aseguro que no te arrepentirás, porque son cosas sencillas y prácticas que podemos comenzar a hacer ahora mismo.

1. Lee una hora todos los días. La lectura de buenos libros será de mucho beneficio para tu bagaje intelectual. Más aún, para aprovechar al máximo esa hora de lectura, puedes dedicarla a los temas sobre los que estas estudiando tu carrera, o sobre los que estás ejerciendo tu profesión.

2. Toma tiempo para planificar. No es necesario que tengas hojas elegantemente elaboradas para hacer un plan, sólo necesitas papel y lápiz, y la disposición para sentarte a pensar sobre lo que vas a hacer en la próxima semana; luego, cada día puedes tomar unos diez minutos para evaluar las actividades para ese día específico.

3. Cumple contigo mismo. La verdad es que, antes de pensar en andar cumpliendo compromisos para todo el mundo, es mejor comenzar a cumplir con uno mismo. Eso alimenta nuestra propia integridad.

4. Sé bondadoso y generoso. No dudes en servir a otros, cediendo un asiento, ayudando a un anciano, dando dinero a tu iglesia o centro de caridad. Tu bondad y generosidad son verdaderas palancas de éxito, te canjean una creciente influencia, pues quienes te rodean saben que eres una persona de excelencia.

5. Sonríe. Esto parece muy fácil, pero quienes hemos estado bajo presión nos hemos dado cuenta de lo difícil que es sonreír. Esto debe convertirse en un hábito, pues cuando las cosas no marchan como queremos, merced a cualquier mezcla de circunstancias, una sonrisa sincera puede aliviar nuestro propio corazón. No, no nos volvemos conformistas, sólo reconocemos que hay situaciones que escapan de nuestras manos, pero es nuestra decisión volver a levantarnos y construir de nuevo.

Estos cinco hábitos que propongo son a penas un comienzo, de allí, cada uno irá descubriendo nuevas dimensiones sobre las cuales trabajar en dirección a la excelencia y la calidad personal. Y, como ya lo hemos citado en alguna entrega anterior, Miguel Ángel Cornejo nos recuerda que “vivir en la excelencia, nos hará permanecer en las generaciones futuras”.

Gracias por haberme acompañado una vez más, es mi deseo que juntos podamos construir un futuro más próspero y propositivo, recuerda que puedes dejar tus comentarios.

¡Que tengas un gran día!

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