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5 de marzo de 2010

¿Qué Traerá la Marea Mañana?

naufrago_03 En la película “Náufrago” de Tom Hanks (que dicho sea de paso me parece una gran película y la recomiendo), cerca del final hay una escena en la Chuck Noland (Tom Hanks) está hablando con un amigo y le cuenta rápidamente algunas de las vicisitudes que tuvo que enfrentar mientras estaba perdido en una isla solitaria. Dentro del monólogo hay una frase que me ha gustado mucho y va algo así: “Sé lo que debo hacer. Seguir respirando, conservar la vida, porque mañana saldrá el sol de nuevo y… ¿quién sabe qué traerá la marea?”

Cuando la lucha arrecia.

Mientras miraba la película, mi hermana (con quien la estaba viendo) me preguntó por qué Noland había abierto todos los paquetes que tenía cerca de él, para ver qué utilidad podrían aportarle, pero cuando llegó al último no lo abrió. “Para tener un sentido de propósito… para saber que tenía algo por lo cual vivir”, fue todo lo que atiné a responder.

Es muy posible que, a veces, lleguemos a sentirnos como verdaderos náufragos, a la deriva en un mar de vicisitudes y ansiedades. A nuestro alrededor, todo lo que alcanzamos a ver es un horizonte lejano, quizás demasiado lejano. Es fácil perder la esperanza, es fácil ceder al desánimo, pero como persona de excelencia, sabes que hay algo por qué vivir. Tal vez no sabes cómo, pero tienes un “Por Qué”. A veces te sientes frustrado, a veces quisieras renunciar, pero tú no eres de los que retroceden. Sigues luchando, aunque toda la lógica del mundo te diga que no vale la pena.

Al final de la película se ve a Noland yendo a dejar el paquete que guardó durante los 4 años que estuvo desaparecido. Como no encuentra a nadie en la casa donde debía dejarlo, decide escribir una nota y ponerla junto al paquete al pie de la puerta principal. Y en la nota escribe lo siguiente: “Este paquete salvó mi vida”. Sí, cuando la lucha arrecia, aferrarnos a nuestro propósito puede salvar nuestra vida.

Lo que la marea trae.

1224023655337_f Cuando tenemos un ideal claro en nuestra mente, en nuestro ser, podemos estar atentos a lo que la marea trae. Quizás no siempre sea algo útil para nosotros, pero si estamos alertas, la marea puede traer la oportunidad que necesitamos. Por eso, cada día es nuestro deber mantener delante de nosotros lo que queremos ser y hacer en la vida. Pronto el nuevo día traerá nuevas ideas, nuevas personas, nuevos trabajos, etc.

Hoy es un nuevo día. El sol volvió a salir. Es verdad que tu casa pudo haber quedado devastada por un terremoto la noche anterior, o que la enfermedad ha llegado a tu cuerpo; es posible que hayas perdido todo tu dinero, o que no consigas un empleo. A pesar de eso, este día no se parece a ningún otro, porque tenemos la oportunidad de decidir cómo hemos de encararlo, y ¿quién sabe?, hoy la marea puede traerte algo bueno.

Hasta la próxima entrega de Vivir la Excelencia

8 de diciembre de 2009

Lo esencial es invisible.

principito-z Quiero comenzar este artículo con la siguiente frase de Antoine de Saint-Exupery: “Lo esencial es invisible a los ojos”.

He leído por la red, reacciones muy variadas e interesantes a esta frase, que van desde el humor hasta la más solemne espiritualidad, pasando por alguna gama de sentimentalismos, o refutaciones, etc.

Pero la traigo aquí, a Vivir la Excelencia, porque considero que la excelencia personal pasa por aceptar este hecho fundamental: Lo esencial no se ve siempre, y sin embargo existe. Por esa razón me atrevo a afirmar que la excelencia no se alcanza mediante una serie de técnicas, que aunque muy buenas, sólo pueden trabajar superficialmente; mientras que para llegar a ser excelente se requiere de cambios profundos, se requiere de moldear nuestra vida con la guía de los Principios, lo que no todas las veces resulta fácil.

Dicho lo anterior, quiero esbozar una advertencia: No debemos confundir lo esencial con lo que se siente. Una de las explicaciones más comunes que he encontrado en la red para la frase de Saint-Exupery es esta: “lo que se siente es lo importante” con las siguientes variaciones: “Lo que verdaderamente importa no se ve, se siente”; “uno es siempre lo que siente en el alma”, entre otras. Pero la dificultad de estas explicaciones es que ponen el énfasis no en lo esencial, sino en algo que en nosotros es muy variable: los sentimientos.

Sin querer negar la naturaleza altamente emocional que compartimos todos los seres humanos, la verdad es que hacer de nuestros sentimientos la guía, la norma, el nivel sobre el cual se mide lo esencial, es poner un fundamente demasiado débil y tambaleante. Claro que nuestros sentimientos son importantes, pero no son lo esencial, ni tampoco pueden decirnos fielmente qué es lo esencial. De hecho, la frase misma es una refutación para una explicación basada en los sentimientos o las sensaciones, debido a que asegura que ni los ojos (un órgano sensible) pueden ver lo que en verdad importa.

Y ¿entonces?

Entonces debemos buscar lo esencial en otro lugar, en un lugar que rete tanto a nuestra racionalidad como a nuestros sentimientos; y propongo que ese lugar es el terreno de los ideales y los principios. Avanzar hacia aquellos y vivir por estos es un verdadero ejercicio de confianza que reta tanto nuestros cálculos más precisos, así como nuestros sentimientos.

Me explico un poco más: Cuando tú tienes un ideal, estás dispuesto a correr todos los riesgos, aunque sientas miedo, aunque a todas luces parezca una locura; sin embargo, estás dispuesto a lanzarte a la aventura de alcanzar aquello que sueñas. A medida que avanzas hacia tu horizonte vas aprendiendo a vivir, y muchas cosas que antes veías natural, de repente resulta que no funcionan y debes abandonarlas si quieres mantenerte en la senda. Y no sólo debes abandonar viejos patrones, sino que debes aprender nuevos para poder asegurar que tu viaje sea uno feliz a pesar de las tormentas que vengan. Los principios son justamente esas cosas nuevas que debes aprender, porque aunque la sociedad los ha convertido en valores de elección personal o meramente social, ellos existen, queramos o no vivir en armonía con ellos.

powerofless2 De esta manera, lo esencial, lo importante, es invisible a los ojos, pues se trata de un viaje hacia el mérito, por el camino de la excelencia. Se trata de ése espíritu invencible que te mantiene andando, aun cuando crees que ya no puedes más. Se trata de tu lucha, de ser mejor cada día por aquellos a los que amas. Se trata de las decisiones que tomas al enfrentar un revés, de tu integridad y tu responsabilidad. Se trata, finalmente, de tu vida.

Hasta la próxima entrega.

5 de octubre de 2009

Video: Steve Jobs

El video que quiero presentarles hoy no es mío… pero es uno de los mejores discursos que he oído (y visto por la red). Su mensaje es sencillo y directo, pero al mismo tiempo profundo y revitalizador. Si ya lo has visto, ¡qué bueno que hoy puedas recordarlo!; si no, ¡qué bueno que estás aquí para verlo…! Y sin más preámbulo les presento a Steve Jobs:

Steve Jobs - Fundador de Apple y Pixar

7 de enero de 2009

¡Camina Hacia el Futuro!

 (Ahora puedes leer una versión actualizada de este artículo en el blog de Innpacte. Allí se irán republicando con mejoras muchos de los artículos de Vivir la Excelencia, pues ahora es parte de Innpacte.)

Si lo pensamos bien, el inicio de este año no es nada preocupacion alentador. La ola de la crisis económica sigue haciendo sentir su devastador poder, cual tsunami, destrozando las mejores expectativas. Los grandes conglomerados y empresarios se sienten contrariados, y qué decir de los medianos y pequeños, y más aún, de los empleados que viven con la incertidumbre de no saber si llegarán en sus puestos al día siguiente.
De nuevo, el panorama no es nada alentador. El costo de la vida aumenta cada día y quienes más lo sienten son aquellos que deben hacer todo lo posible para sobrevivir con un dólar al día. Sin embargo, la ilusión del consumismo nos distrae por momentos. ¿En qué casa no hay uno o dos televisores, una computadora, un equipo de sonido, celulares, etc.? Claro, no estoy diciendo que estas cosas son malas, porque lo preocupante no es que se tengan, sino que esto sustituya una reflexión sobre la manera que hemos elegido vivir nuestra vida.
Mucho cuidado.
Pero debemos tener mucho cuidado. Estas escenas desalentadoras no deben hacer que tratemos de abordar cualquier barco que anuncie una tierra prometida que fluya leche y miel, y de estos navíos hay en profusión en la web hoy en día. La verdad es que sin importar las promesas que nos hagan los políticos, los vendedores web, los empleadores o cualquier otra persona, lo más importante es que identifiquemos de una vez por todas qué objetivos queremos alcanzar. Es verdad que todos prometerán ser la opción para alcanzar lo que deseamos, pero la decisión que tomemos debe estar basada en saber que en nuestro interior estamos haciendo lo mejor para nosotros mismos y para quienes amamos.
No te puedo decir cómo evaluar una oportunidad, porque, contrario a lo que mucha gente pretende, la oportunidad no puede evaluarse con un método científico. Cada uno la examinará contrastándola con sus propios sueños, metas, ideales, y sólo entonces tomará su decisión. Y recuerda, cuando tomamos una decisión y las cosas no resultan como esperábamos, no es porque hayamos hecho mal, sino sólo que no contábamos con la experiencia y la información necesaria, pero eso no debe desanimarnos, porque una de las peores armas que se pueden esgrimir contra uno es justo esa: el desánimo.
Todo lo que nos queda este año es caminar hacia el futuro. ¿Qué nos traerá éste? No lo sabemos, pero en tus sueños puede estar la respuesta. Sé que suena bastante idealista. Sé que podrías pensar que esto no se ajusta a la realidad, pero, ¿acaso las grandes realizaciones humanas de todos los tiempos se hicieron en la bonanza? ¿No fueron más bien la respuesta a las crisis que enfrentaron en su tiempo, las que nos dieron lo que vemos delante de nosotros hoy? Tal vez nos ha faltado ser más considerados con los recursos que tenemos y estamos agotando; tal vez nos hemos olvidado de volver a soñar; tal vez todo lo que necesitamos es esta sacudida para volver a poner los pies en la tierra y comenzar a crecer en todas las áreas de nuestra vida.
claro en la tormenta Ahora, si lo pensamos mejor, este año es nuestro año, porque tendremos la oportunidad de demostrarnos a nosotros mismos que hemos aprendido de nuestra historia, y que estamos dispuestos a escribir un nuevo capítulo, más brillante, porque la hora más oscura de la noche es antes del amanecer.
Walt Disney dijo una vez: “En este lugar perdemos demasiado tiempo mirando hacia atrás. Camina hacia el futuro, abriendo nuevas puertas y probando cosas nuevas. Sé curioso... porque nuestra curiosidad siempre nos conduce por nuevos caminos”. ¿Estás listo para hacer frente a este nuevo año con la determinación de no aferrarte al pasado y caminar hacia el futuro, aunque a veces el camino sea un poco empinado?
Que tengas un gran día y un gran año, es el deseo de Vivir la Excelencia y tu amigo Gerson E. A. Arenívar.

4 de diciembre de 2008

A las Puertas de un Nuevo Año.

entradas navidenas1-mod Cuando inicia diciembre es como estar en el pórtico de un nuevo año, a punto de pasar al otro lado y quedar frente a otras 365 oportunidades de crecimiento. Es como si nos preparásemos para la renovación de nuestro contrato, mientras otros ya descansan en el polvo. Eso debería poner en perspectiva lo que nos depara el tiempo cuando nos levantamos un nuevo día, porque como un poeta mendicante dijo una vez: “Hay una manera de saber si ya cumpliste con tu misión en la vida. Si sigues vivo es porque aún no la cumpliste”.

¿Cómo vivimos el último mes del año?

Para nuestras culturas tradicionalmente cristianas (no sé sobre otras costumbres, aunque me gustaría) diciembre es un mes en el que todo gira alrededor de la Navidad y el Año Nuevo, pero ¿nos preparamos para… comer, desvelarnos, quemar pólvora? No estoy diciendo que éstas cosas son malas en sí mismas; sin embargo, son sólo accesorios de lo que realmente debería significar éste mes, pues el próximo año traerá nuevos desafíos, así como nuevas oportunidades, y esos desafío podrán ser superados por los que se preparan, así como ellos mismos aprovecharán las oportunidades que se les presenten.

Haciendo un alto.

tranquilidad_pppluma1024x768 Personalmente, pienso que el último mes del año podría servirnos para hacer un alto en el camino; para pensar sobre aquello que hemos hecho; para soñar con lo que queremos para los próximos meses, ya en un nuevo año, y poner en perspectiva nuestra vida. Una buena actividad para esto (que me gusta practicar) es organizar una caminata, con un amigo cercano, a un lago, o un bosque, según apetezca a la ocasión… y el objetivo es disfrutar del viaje, admirar los lugares por donde pasamos antes de llegar a nuestro destino. Una vez en el lugar, nos dedicamos a la contemplación y la conversación; si se quiere, cada uno se toma una hora o dos para reflexionar, hacer un balance e incentivarse para lo que está por venir.

Cada quien podrá hallar la manera de poner en perspectiva su vida, pero lo importantes es que aprendamos a hacer un alto, aunque sea breve, para respirar hondo y seguir adelante, con nuevas fuerzas y ánimos.

¿Cómo vas a vivir este último mes del año? Prepara la cena navideña y la fiesta de fin de año, pero recuerda siempre que tienes un llamado especial a vivir la excelencia, ése es tu privilegio inalienable, úsalo, aprovéchalo, sácale el máximo partido, porque cualquier año puede ser el último.

Hasta la próxima entrega, la que será la última de este año 2008.

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17 de noviembre de 2008

La Fuerza para Vivir en la Excelencia.

En dos artículos anteriores hemos hablado un poco sobre Benjamín Franklin, sobre sus virtudes y sobre su calidad personal. Y justo en éste artículo he querido que nos explayemos juntos en el común denominador entre Franklin y todos los hombres y mujeres de excelencia que han vivido en este mundo: La Virtud.

Y, ¿qué es la virtud? Pues, voy a recurrir al Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española para definir ésta palabra, y aunque allí aparecen varias acepciones sólo comentaré tres de ellas.

Virtud: del Latín, virtus.

meditar4 1. Actividad o fuerza de las cosas para producir o causar sus efectos.

Es decir, no indolencia, no acomodamiento, sino actividad; hacer algo para producir resultados, para causar resultados. Una persona virtuosa no se sienta a esperar que las cosas sucedan, más bien se levanta y trabaja, con ambas manos, con objetivos claros sobre lo que quiere ser y hacer. Sabe que el precio que debe pagar es la adversidad, porque la única manera de vivir sin problemas es hacer nada, estar inmóvil, pero eso no es parte de un hombre ni de una mujer de excelencia, pues la virtud impulsa a ambos a tomar acción.

2. Poder o potestad de obrar.

Que no se rinden ante las circunstancias, que no se sienten maniatados por las limitaciones reales o percibidas que los rodean, pues saben que tienen el poder de decidir qué harán de su vida. Tal vez su elección esté reducida, es cierto, merced a la opresión física, mental, emocional o espiritual, pero aún así usan el espacio que tienen como la potestad de soñar con cosas diferentes, y luego vivir (obrar) en consecuencia. Estos hombres y estas mujeres son verdaderamente los arquitectos de su propio destino, y lo saben.

3. Integridad de ánimo y bondad de vida.

Son completos en su valor, esfuerzo, energía, intención y voluntad. No se comprometen con la mediocridad, pues eso mancharía su carácter, y por ello a veces nos parecen extraños, pues buscan ideales cada vez más altos, no por mera vanagloria, sino porque su espíritu se los pide, no pueden permanecer ociosos. Y su bondad es más que mera buena acción aislada, más que una simple palabra de gentileza; su bondad está en su entrega a la tarea que se han trazado, una labor con la que acabarán beneficiando a la humanidad entera, ya sea con su música, con sus letras convertidas en poemas o pasajes prodigiosos de novelas, con su saber y consejo, con su incansable trabajo por hacer que la medicina avance o con el interminable trabajo diario que se hace con entereza, entre otras muchas cosas.

Conclusión.

El hombre y la mujer de excelencia necesariamente están llenos de virtud. Esto no quiere decir que no cometan errores o que todo lo que hagan o diga pueda ser lo mejor, pero no importa si se equivocan a veces, se vuelven a levantar y siguen trabajando para no dejar de crecer, porque saben que dejar de crecer es morir. Por eso viven, por eso sueñan, por eso obran, porque no conocen otra manera de ser humano, y ojalá que nosotros pudiéramos ver como estos hombres y mujeres excepcionales, pues entonces veríamos todo lo que podemos llegar a ser y hacer.

Hasta la próxima.

*Enlace a definición de virtud:

http://buscon.rae.es/draeI/SrvltGUIBusUsual?TIPO_HTML=2&TIPO_BUS=3&LEMA=virtud

5 de noviembre de 2008

“Sí podemos”: Obama, el sueño de una Nación.

El sueño de los fundadores.

independencia1 El martes 4 de noviembre de 2008 será recordado siempre. Más allá de ser el día de elecciones para Presidente de los Estados Unidos, es también el día en que el sueño de quienes fundaron una Nación se hace realidad. Tal vez ni John Hancock ni todos los que participaron en la declaración de independencia de América del Norte se imaginaron que, pasado el tiempo, un hombre, de una raza que fue tradicionalmente esclava, se convertiría en el Líder elegido por votación, en un ejercicio libre de democracia.

Pero, cuando los fundadores de Estados Unidos dijeron “sostenemos que estas verdades son evidentes en sí mismas: que todos los hombres son creados iguales; que son dotados por su Creador de ciertos derechos inalienables; que entre éstos están la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad”, en ese mismo momento estaban sembrando la semilla para lo que ha sucedido en Norte América. Y lo que vemos es que los sueños, por muy difíciles que parezcan en el momento en que nacen, pueden hacerse realidad, no sin lágrimas, no sin luchas; mas al fin se hacen realidad, porque todos somos iguales, dotados con la capacidad de alcanzar grandes y nuevas alturas. Los estadounidenses han demostrado que los ideales de quienes forjaron su país siguen vivos.

El sueño de Lincoln.

Quisiera pensar que, aunque quizás Abraham Lincoln no se imaginó a ciencia cierta lo que hemos visto este martes 4 de noviembre, cuando el 1º de enero de 1863 declaró que “todos los esclavos, sean del Estado que sean, serán a partir de ahora y para siempre libres”, estaba regando la semilla que antaño había sido plantada.

La esperanza de Lincoln era sencilla y se puede ver en suLincoln_Memorial_Washington pronunciamiento del 19 de noviembre de 1863: “Ahora estamos involucrados en una gran guerra civil, poniendo a prueba si es que esta nación, o cualquier nación así concebida y así dedicada, puede resistir el paso del tiempo. Estamos reunidos en un gran campo de batalla de esa guerra. Hemos venido a dedicar una parte de este campo a ser la morada final de aquellos que aquí dieron sus vidas para que esta nación pudiera vivir. Es completamente adecuado y propio que debamos hacerlo.

Pero, en un sentido superior, no podemos dedicar… no podemos consagrar… no podemos santificar… esta tierra. Los hombres valientes, vivos y muertos, los cuales lucharon aquí, la han consagrado muy por encima de lo que nuestra pobre capacidad pueda aportar o despojar. El mundo poco notará o ni recordará por mucho tiempo lo que nosotros digamos aquí, pero nunca podrá olvidar lo que ellos aquí hicieron. Corresponde a nosotros, los vivos, más bien, el aquí dedicarnos al trabajo no terminado, y que quienes lucharon han así dejado tan noblemente avanzado. Más bien, nos corresponde aquí el dedicarnos a la gran tarea que resta por hacer…que tomemos de estos honorables muertos una aumentada devoción para la causa por la cual ellos brindaron la última prueba de devoción; aquella que nos hace entender que estos fallecidos no han muerto en vano; que esta nación, bajo Dios, deberá tener un nuevo nacimiento de libertad; y que el gobierno del pueblo, por el pueblo, para el pueblo, no perezca en este mundo”.

¿Y ahora?

barack-obama-capitol La lección es evidente: los sueños no mueren nuestra muerte, ellos pueden permanecer, siempre y cuando haya quienes quieran alimentarlos. Pueden pasar generaciones enteras, es verdad, pero si un sueño es legítimo, si un ideal vale la pena, se hará realidad. “Sí podemos”, ha dicho Barack Obama en su primer discurso como presidente electo. “Y donde nos encontramos con escepticismo y dudas y aquellos que nos dicen que no podemos, contestaremos con ese credo eterno que resume el espíritu de un pueblo: Sí podemos”.

Falta mucho camino por recorrer, y este artículo no tiene que ver con asumir una postura respecto al nuevo presidente electo de Estados Unidos, pero al escribirlo he querido resaltar algo mucho más importante que la elección de un cargo; he querido poner de relieve que los sueños se hacen realidad; he querido decir que cuando un ideal es válido, cuando el espíritu humano se eleva por sobre la etnia, el color, o las ideologías, puede crear cosas impresionantes.

Ahora nos toca a nosotros escribir la historia, ahora es tiempo de evaluar la base sobre la que se fundan nuestros objetivos, hoy es el día en que debemosgerson_logo tomar decisiones y hacernos responsables de los resultados, y si así lo hacemos, mañana cosecharemos un mundo diferente, un mundo de excelencia, porque tú y yo buscamos la excelencia.

Hasta pronto.

Enlaces de las citas en comillas de más arriba:

http://es.wikisource.org/wiki/Declaraci%C3%B3n_de_Independencia_de_los_Estados_Unidos_de_Semanario_Pol%C3%ADtico,_Econ%C3%B3mico_y_Literario

http://mx.encarta.msn.com/encyclopedia_761574881/Proclamaci%C3%B3n_de_la_Emancipaci%C3%B3n_de_los_esclavos_estadounidenses.html#461516736

http://es.wikisource.org/wiki/Pronunciamento_de_Gettysburg

http://ecodiario.eleconomista.es/elecciones-usa-2008/noticias/844321/11/08/Obama-agradece-su-victoria-y-desafia-a-los-escepticos-en-su-discurso.html

3 de noviembre de 2008

Benjamín Franklin: Un Problema de la Humanidad.

Al pensar sobre el contenido de mi artículo para esta entrega, no pude menos que imaginar lo que significa que un nombre quede grabado en los anales de la Historia. Entonces me hice la pregunta: ¿Por qué unben_franklin nombre puede esculpirse allí, donde las generaciones venideras puedan volver a leerlo? Resumiendo a la máxima expresión la historia, bien podemos decir que está salpicada por los nombres de héroes y antagonistas, personas que sobresalieron por el bien que buscaron para la humanidad o por los horrores que le causaron. Sin embargo, los nombres más gratos para recordar son los que nos han legado, más allá de la etnia o la geografía, una razón para ser mejores seres cada día.

Un problema de la humanidad.

Benjamín Franklin es uno de esos seres extraordinarios que era ordinario; es decir, no nació en una cuna brillante, no con riquezas, no diferente de ti y de mí, pero se realizó y se convirtió en un verdadero icono. En sus propias palabras: “De la pobreza y la oscuridad en que nací y pasé mi infancia, logré elevarme hasta alcanzar cierto prestigio y una posición de influencia en el mundo”.

Desde entonces, pienso yo, Franklin se ha convertido en un verdadero dolor de cabeza para la humanidad, debido a su incansable búsqueda de la perfección. La perfección, esa palabra que parece incomodarnos mucho, especialmente porque ha sido confundida con el perfeccionismo. En mi humilde opinión, la perfección tiene que ver con el crecimiento personal, con vivir una vida de excelencia, llena de ideales, de sueños, aunque suena algo romántico, y de hecho la idea es en sí romántica. Mientras, el perfeccionismo tiende a obligar a otros a ser algo que ni nosotros estamos dispuestos a pagar el precio de ser. De allí vienen las frustraciones, de querer que los otros hagan, aun cuando nosotros nos amilanamos frente al reto de vivir una vida como seres excelentes.

Lamento si suena a sermón o el tono es muy pesado, es solo que cuando nos medimos con los ideales, nada que no sea elevado puede encajar. Haz la prueba, conviértete en un problema para la humanidad siendo el mejor de lo mejor en lo que haces, sin perder de vista tu humildad, y notarás que, aunque no hagas algo diferente de otras personas (puede ser que tú seas un fontanero, o una ama de casa, una secretaria, o un alto ejecutivo) en tu propia forma de ser eres diferente, porque tus pensamientos son diferentes, son pensamientos de excelencia, que buscan la perfección personal.

Me parece que vivimos en un tiempo de grandes oportunidades, pero también de grandes distracciones. Y me parece que lo que nos falta es el equilibrio para aprovechar el conocimiento que hemos adquirido y convertirlo en algo especial, diferente, constructivo para cada uno. ¿Será posible que el acomodamiento sea el resultado de todos los grandes avances de los que somos testigos? Quiero creer que no es así, porque si eso sucede, todo lo que nos puede deparar el futuro es la decadencia.

Pero ahora imaginemos un estándar como este: “De niño me gustaba leer, y todo el poco dinero que me llegaba a las manos se me iba en libros”. ¿Y de adulto? “La lectura era la única distracción que me permitía. No gastaba el tiempo en tabernas ni en juegos ni en fruslerías de ninguna clase”. Claro está que Benjamín Franklin no tenía computador portátil ni acceso a Internet, y tampoco podía disfrutar del Nintendo Wii, entre otras cosas, pero ¿qué hay detrás de su forma de vivir? ¿Qué principios que lo hicieron grabar su nombre en los dorados anales de la historia? ¿Podríamos usar esos mismos principios para hacer algo extraordinario de nuestras vidas?

Deseo que ésta muy breve valoración de la vida de un hombre de excelencia, nos permita encontrar nuestro propio curso de acción. De ninguna manera me he  propuesto aleccionar a nadie, pero, humildemente, creo que si miramos con atención lo que otros han hecho para vivir vidas plenas, nosotros también podremos vivirlas, y es más, me parece a mí que hasta podemos aspirar a superar lo que nos han legado todos estos hombres y todas estas mujeres que nunca se rindieron en la búsqueda de la perfección de su propio carácter, de sus sueños e ideales.

Recuerda dejar tus comentarios, hasta la próxima... y que tengas un gran día.

Nota: Las citas en comilla son de la autobiografía de Benjamín Franklin. No he colocado el número de página por dos razones: 1) Cuestión práctica. Estos números no corresponderían con otras ediciones ni en español ni en inglés, a menos que sea la misma que yo tengo. 2) Para que el que ya ha leído el libro disfrute de recordar dónde leyó dicho pasaje, y el que no lo ha leído, se interese en buscar el libro y disfrutarlo de su propia cuenta.

6 de octubre de 2008

Pero, ¿Qué es la Excelencia?

La RAE define esta palabra de la siguiente manera: Del lat. Excellentĭa. Superior calidad o bondad que hace digno de singular aprecio y estimación algo. En un diccionario de sinónimos y antónimos leemos algunos términos asociados a dicha palabra: Superioridad, eminencia, perfección, excelsitud, magnificencia, notabilidad, exquisitez. En el artículo Vivir la Excelencia (mismo nombre de este Blog) hemos reflexionado sobre la importancia de responder al llamado para ser personas excelentes, especialmente al contrastar lo efímero de la vida con nuestra singular misión de trascender. Luego, en Construyendo la Excelencia Personal, hablamos un poco sobre los hábitos y su poder para potenciarnos o entorpecer nuestro camino, porque los hábitos tienen poder, claro está; es sólo que ese poder puede ser benéfico o no, dependiendo de lo que cultivamos. Pero la pregunta persiste: ¿Qué es la excelencia?

Muchas respuestas… un objetivo.dardos

Quizás no podamos definir concluyentemente qué  queremos significar cuando hablamos de ser personas de excelencia, pero, aunque haya muchas definiciones o respuestas, existe un solo objetivo, que, de hecho, es común a todo ser excelente: el constante crecimiento.

Sí, esa indómita idea de seguir creciendo, de alcanzar una cima y elevar la visión para ir tras otra, un poco más alta que la anterior, es fundamental en el ser excelente. ¿Por qué? Porque reconoce que la perfección a la que lo impulsan sus ideales no es un punto estático en el camino, sino todo un viaje.

Este hombre o mujer es superior, pero no arrogante; lo que lo hace superior es su capacidad de seguir aferrándose a sus ideales, de seguir soñando aunque la sociedad no acompañe dichos anhelos. Mas es dicha superioridad la que marca el paso de las civilizaciones, así nos lo ha ratificado la historia.

Para el ser que vive en la excelencia, esta palabra no es sólo un concepto abstracto, no es una metáfora, es un estilo de vida; es levantarse cada mañana y volver a ver el sueño que tiene por delante; es dar un paso a la vez, pero con seguridad, en la realización de esos ideales; es más que buenas maneras, porque es calidad y bondad.

Pero, ¿qué busca este ser con su inagotable persistencia de crecimiento? En una palabra: Despertarnos. No tiene todas las respuestas, no pretende tenerlas; no conoce todo el camino, pero conoce las señales; no busca cambiarnos para que seamos mejores, sólo quiere que veamos que es posible ser mejores. La luz que irradia este hombre o esta mujer no pretende intimidarnos, sino iluminar una senda más elevada; pero el temor es una realidad, para aquellos no quieren darse la oportunidad de brillar con su luz propia; pero al decir propia nos referimos al legado que nos ha dejado la historia, al incluir en sus páginas a aquellos que se han convertido en personajes, pero que antes fueron personas con un espíritu excelso.

Así que, si hemos de resumir aún más un concepto de excelencia, lo cual no es del todo posible porque dicha palabra se ha magnificado en la vida de algunos, encarnándose en sus aspiraciones, repito, si hemos de resumir aún más, diremos: que el ser excelente lo es por su estilo de vida, por sus ideales; y es en la búsqueda insaciable de ellos que una persona vive en la excelencia, porque, después de todo, no se trata de alcanzar algo, sino de vivir una vida con propósito.

Hasta la próxima entrega de Vivir la Excelencia, que tengas un día lleno de oportunidades.

24 de agosto de 2008

Las 6 Cosas que Fisgón y Escurridizo le dirían a todo el que quiere Convertirse en una Persona de Excelencia - II

logo_vivirlaexcelencia Luego de escuchar (con el poder de nuestra imaginación, claro) las ideas de Fisgón respecto a las consideraciones que debemos tener antes que el cambio suceda, hoy vamos a darle la oportunidad a Escurridizo para que nos diga cuál debería ser nuestra actitud cuando nos encontramos inmersos en el momento de la transformación. Así que, tal como lo hicimos en la primera parte de éste artículo, tomémonos un momento para escuchar lo que Escurridizo tiene que decirnos.

Durante el Cambio: 3 Consideraciones Importantes.

Escurridizo: Como se vio anteriormente, el cambio es ineludible, tarde o temprano nos asaltará, y aunque no podemos saber a ciencia cierta qué sucederá, sí podemos decidir cómo responderemos. Claro, las señales que hayamos estado viendo nos darán una pista, y nos serán una guía con la cual comenzaremos nuestra propia transformación. Por lo tanto, quiero compartir contigo lo siguiente:

1. Mantén siempre una constante: tus ideales. Lo único que no puede cambiar es lo que tienes en tu cabeza, tus sueños. Como decía Víktor Frankl, pueden quitarnos la libertad exterior, pero nadie podrá quitarnos nunca nuestra última de las libertades, la libertad de ser fieles a nuestros ideales. Esto implica estar comprometidos con una misión, y dicha misión es nuestra voluntad de sentido, aun en medio del sinsentido. Imagina que te abandonan tus amigos, que pierdes tu empleo, que pierdes todo tu dinero, que te enfermas… ¿qué podría hacer que quieras seguir viviendo, seguir luchando por ir al encuentro de tu destino? Sólo tu firme adhesión a lo que sabes que son tus ideales. En el laberinto, cuando todo parecía perdido, Fisgón y yo siempre recordábamos que estábamos allí para seguir avanzando en la búsqueda de nuestro preciado queso, ése queso que veíamos en nuestra mente nos dio la fuerza para no desmayar en medio del cambio.

2. Cuida tu actitud. Es decir, lo que piensas de ti mismo. No se trata sólo de tener una actitud positiva, porque la verdad es que nomundo en mano siempre podemos sonreír cuando la adversidad nos llega, se trata de tener la actitud de saber que podemos seguir avanzando, incluso si hemos tropezado. Lamentablemente, la actitud es confundida con el estado de ánimo, y la actitud es, de hecho, un estado de nuestra mente. Pero, ¿estado de ánimo no es lo mismo que estado mental? No necesariamente. Piensa en esto: Si tienes una ruptura sentimental tu ánimo se siente devastado, ¿cierto? Pero, ¿puedes tomar tu estado anímico del momento como una excusa para no desenvolverte en tus demás roles de vida? Claro que no. Me he dado cuenta que nuestro estado de ánimo puede fluctuar en algunas áreas de nuestra vida, pero eso no significa que debamos permitir que nuestro rol de seres con propósitos se vean afectado. El tipo de actitud que debemos rechazar (y es una decisión hacerlo) es la actitud derrotista, esa que al menor soplo de adversidad nos impulsa a regresar a la comodidad del conformismo.

3. Finalmente, desarrolla relaciones fuertes. Nada puede ser mejor para ti cuando te encuentras en plena transición, que saber que a tu alrededor hay gente de calidad con la que puedes contar. Pero la gente con calidad no llega por casualidad, llega a ti cuando tú te has convertido en una persona de calidad y excelencia. Cultivar relaciones fuertes tiene que ver con ser capaz de transmitir confianza a las personas que te rodean, comenzando con tu propia familia. Y lo mejor de desarrollo este tipo de relaciones es que puedes confiar en el criterio de tus amigos y amigas. Fisgón y yo hemos sido amigos desde la infancia, y yo he aprendido a confiar en su instinto. Cuando dice que el cambio se acerca, entonces hago mi tarea: reviso mis ideales, aclaro mi actitud y me cercioro de que mi relación con Fisgón siga fuerte. Entonces nos lanzamos a la aventura del cambio, y por dicha relación, mi amigo ha aprendido a confiar en mi criterio para lidiar con la transición. Así, somos un gran equipo.

Posiblemente podríamos hablar mucho más al respecto del cambio, antes que este suceda y en el momento que está sucediendo, pero por mi parte, espero que éstas tres breves consideraciones te sirvan para lidiar con el momento de transformación que estés viviendo, tu amigo, Escurridizo.

Hasta la próxima entrega de Vivir la Excelencia. Y los dejo con la segunda parte de ¿Quién se llevó mi queso? La película. ¡Qué la disfruten!

6 de abril de 2008

Ser o no ser.

Shakespeare plasmó para el mundo, con su pluma prodigiosa, el dilema que ha seguido a nuestra historia desde siempre. Ya sea que estemos conscientes o no de ello, para nosotros no es diferente que para Hamlet, el personaje del gran dramaturgo: “¿Ser o no munecoarticuladoser?, esa es la cuestión”. Y más allá del significado contextual que pueda tener dicha expresión, podemos concluir que todos los días, en los diferentes escenarios que nos toca movernos, ésa es sin duda la cuestión: ser o no ser.

No Ser.

Una reflexión sobre esta sentencia puede ayudarnos a ampliar nuestro contexto mental; luego procederemos a responder (en forma individual) a preguntas cada vez más cruciales, cuyas respuestas se convertirán en algo así como una constitución personal que seguir y respetar; preguntas que pueden ir desde la elección de nuestra labor, estudios, formación de una familia, empresa o sociedad, hasta las más profundas como: ¿tiene algún sentido nuestra vida?

No es de extrañar que los altos índices de suicidios juveniles que han azotado a nuestras sociedades en el mundo durante varios años; sumado a la inestabilidad familiar que golpea el seno de nuestras sociedades, sin importar si son de “primer mundo” o “tercer mundo”; y la creciente (aunque paradójicamente subrepticia) ola de inmoralidad, o moralidad relativa como creo que la llamarían sus defensores; no es de extrañar, repito, que a la base de toda esa amalgama de sucesos, esté una hilarante necesidad de mantenernos ignorantes ante la cuestión de ser o no ser, prefiriendo de esa manera, por omisión, No Ser.

A medida que crecemos, cada unos de nosotros se hace responsable de decidir si se unirá a la masa, arrebañado en la ilusión de seguridad de no trascender, porque No Ser es precisamente eso: renunciar a dejar un legado constructivo, alentador de las potencialidades que como seres humanos poseemos; así nos convertimos en hombres y mujeres sombras, tristemente destinados a perecer sin más. No Ser significa no vivir, y no vivir es igual a pasar por la vida creyendo que el mundo nos debe algo, en lugar de pensar en lo podemos dar nosotros.

Lo maravilloso de Ser.

Pero podemos tomar otra decisión. Podemos elegir Ser, sin esperar tener, porque querer poseer es la trampa más común en la que tendemos a caer, pues siempre queremos una buena novia (o esposa en el caso de los casados), siempre queremos unos buenos hijos, amigos, vecinos, empleados, etc. Y el problema real no está en que queramos eso, sino en que no estamos dispuestos a Ser los mejores novios o esposos, los mejores padres, amigos, vecinos, jefes o empleados.

autumn Ser es vivir como una aventura nuestra vida, con autenticidad, con carácter; creando siempre algo nuevo para nuestros seres queridos; innovando para crear nuevas soluciones a los nuevos desafíos que iremos enfrentando; sirviendo bajo la norma de los principios inamovibles que rigen el desarrollo, la felicidad y la paz.

Ser significa buscar nuestro propio camino a la excelencia, con la consciencia de que el camino mismo es lo importante, quizás más que un destino al que llegar, pues, para ser honestos con nosotros mismos, aprendemos no por lo que alcanzamos, sino por lo que recorremos y experimentamos, con una actitud alegre, aunque esto no significa que no podamos derramar algunas lágrimas cuando la tensión a nuestro alrededor crece; y cuando logramos algo, reconocemos que fue el camino el que nos ayudó a cumplir con nuestra meta, porque con todos los desafíos que nos presentó, aprendimos, sí, aprendimos constancia, valor, fe; virtudes invaluables que sólo pueden poseer aquellos que no dudan en ser quienes son, que no dudan en ver la vida como su oportunidad de amar, trabajar y dejar una huella, aunque sea en una sola persona.

Y, ¿ahora?, al avizorar el día que tenemos por delante, ¿qué haremos?

¡Qué pases un gran día!, hasta la próxima.

4 de febrero de 2008

Más que buenos deseos – parte 2.

Triunfar En la primera parte de este artículo, hablamos sobre la importancia de mantenernos interesados en las metas que nos trazamos; además, comenzamos por apuntar los tres lugares en los que propongo que podemos desarrollar y fortalecer ese interés enfocado con el cual seguir avanzando, pase lo que pase.

Hoy, vamos a continuar con los dos lugares restantes, así que sean bienvenidos a una nueva entrega de este Blog, Vivir la Excelencia, es un placer servirles por medio de estas líneas. Comencemos.

Nº 2: Fortalecemos nuestro interés, aclarando nuestro sueño.

La mayoría de los motivadores/conferencistas repiten con frecuencia una máxima muy valiosa (reconozco que también me gusta repetirla como ellos) y es esta: “El que no tiene un puerto al cual llegar, ya llegó”. Claro, hay variantes de esta frase, pero el mensaje es el mismo: Sólo al tener claro el lugar al que queremos llegar, podemos mantenernos interesados en llegar. De allí que sea tan necesario aclarar todos los días nuestro sueño, ese destino que queremos para nosotros a corto, mediano o largo plazo.

A veces, al comenzar un trabajo o una carrera en la Universidad, o al iniciar un negocio, ya sea individual o en sociedad, aventuras sin duda muy valiosas para nuestro crecimiento, solemos olvidar cuán importante es dibujar en nuestra imaginación qué queremos para nosotros en los próximos cinco años, o en los próximos diez, o hasta dentro de veinte años. Por eso, “de repente”, comenzamos a olvidar la razón por la que estamos allí, con tareas hasta el cuello, con cuentas por pagar, con papeleo cada vez más abundante (y asfixiante), en fin, sintiéndonos más y más estresados porque las cosas no van como esperábamos, todo es más difícil, y ya no nos sentimos tan convencidos de haber hecho la elección correcta; estamos desmotivados, desinteresados.

La única cura preventiva y re-generativa para este problema, está en el valioso ejercicio de mantener vivo nuestro sueño, viendo con los ojos de la mente cómo queremos ser en algunos años.

El hecho es que al nutrir nuestra visión, seremos capaces de enfrentar las tormentas que la vida trae consigo; entonces nos mantendremos positivamente interesados en las actividades que debamos realizar, a fin de alcanzar esas metas tan anheladas, ese sueño que hemos apreciado de lejos, porque queremos hacerlo realidad. Por tanto, no desestimemos el valor de tener muy claro lo queremos ser y hacer en la vida.[1]

Nº 3: Examinar nuestros motivos.

recursoshumanos998 Este es el tercer y último lugar en el que propongo que podemos hacer crecer nuestro interés enfocado, pero parece un poco extraño. ¿Qué tienen que ver nuestros motivos con mantenernos interesados en lograr un sueño, una meta?

Una muy buena respuesta a esa pregunta la da Arthur Gordon, quien escribió, “En un relámpago de certidumbre vi que si los motivos que uno tiene son erróneos, nada puede ser correcto. No importa que uno sea cartero, peluquero, agente de seguros, ama de casa o cualquiera otra cosa. Mientras uno siente que está sirviendo a los otros, es que la tarea está bien hecha. Cuando a uno sólo le preocupa ayudarse a sí mismo, el trabajo es menos bueno: una ley tan inexorable como la gravedad”.[2]

Lo que quiero recalcar es sencillo: Bien podemos hacer las cosas que debemos apelando sólo a nuestra propia satisfacción, y por algún tiempo podemos sentir que todo va de maravilla, pero poco a poco, si no dejamos ese mundo de soledad, nos volveremos menos apreciados, no tanto por lo que hacemos, sino por lo que somos. De allí que al ver con claridad cuáles son nuestros verdaderos motivos, estemos listos para alimentar nuestro interés por alcanzar nuestros sueños.

Pensemos en Pasteur, por ejemplo, el hombre que revolucionó al mundo con su teoría de los gérmenes, y que además inventó la vacuna contra la rabia. El vio con claridad que su principal misión en la vida era servir a la humanidad. Se cuenta de él, que a veces ni si quiera almorzaba o cenaba, porque pasaba muchas horas trabajando en su laboratorio, ¿tratando de alcanzar fama mundial? No, sólo tratando de servir. Pascal llegó a escribir una sentencia que bien podría ayudarnos a entrever el motivo que ha guiado a muchos hombres y mujeres de la historia a hacer grandes cosas: “El corazón tiene sus razones que la razón no comprende”[3].

Claro que podemos buscar tener éxito en la vida, eso es deseable, y claro que también podemos buscar el reconocimiento para nuestros talentos, pero siempre estará presente el hecho de que es vital saber por qué hacemos lo que hacemos, o transitamos esa ruta especifica, o tomamos esa decisión en particular. El motivo subyace a toda actividad, seamos o no conscientes de ello, mas cuando somos conscientes, estamos mejor preparados para mantenernos firmes en el desarrollo de nuestros sueño.

No estoy diciendo que cada acto, específico y particular, esté determinado por un x motivo, lo que quiero enfatizar es que en su totalidad, la forma en que decidimos vivir nuestra vida, generalmente está regida por uno o varios motivos que nos impulsan.

¿Cuál o cuáles son nuestros motivos para cumplir nuestros sueños? Eso sólo le corresponde a cada uno. Sin embargo, no debemos olvidar que no somos islas, influimos sobre los demás, para bien o para mal; nosotros decidimos al fin y al cabo.

Es mi deseo que juntos podamos mantenernos interesados en alcanzar nuestros sueños, y si se presentan problemas, recordemos que una tensión, aunque pueda retrasar un poco nuestro avance, al final sólo sirve para hacernos más fuertes, sí, cada día más fuertes.


[1] El sueño se forma en la medida que desarrollamos nuestras habilidades o dones personales. Revisa los siguientes artículos para que puedas aprender o reforzar más este tema de tener un sueño: Más que buenos deseos – parte 1; En la cima del mundo – parte 1; ¿Opción o Vocación?; Se supone que sea difícil…

[2] Citado en S. R. Covey, Los siete hábitos de la gente altamente efectiva. Capítulo: Afilar la sierra. El énfasis en la cita es mío.

[3] Blaise Pascal, Pensamientos.

8 de agosto de 2007

Las Cuentas Bancarias del Líder – parte I.


La primera vez que leí sobre las relaciones interpersonales semejantes a una cuenta bancaria quede muy impactado, pero luego me di cuenta que la integridad también había sido simbolizada en una cuenta de Banco, y eso complementó en mí un sentido holístico del compromiso que una persona adquiere consigo misma y con los demás si es que en verdad quiere convertirse en un gran líder.


¿Quién es un Líder?


A propósito del líder conviene que nos preguntemos quién puede serlo. ¿Se trata de una cualidad especialmente guardada para algunos pocos elegidos? ¿La persona que tiene poder es siempre un líder? Quizá podríamos hacernos muchas preguntas, algunas mucho más incisivas que estas, pero con las cuestiones ya planteadas podemos abrirnos al campo de lo que significa ser un líder. Así que, partiendo de este punto, diremos que es innegable que una persona que está desarrollando su liderazgo debe tener “ciertas” características o cualidades que le permitan comunicar mejor su mensaje como líder, y debemos aceptar que para ejercer bien su liderazgo, la misma persona debe tener “cierta cuota” de poder, a fin de influir sobre los demás. Pero, ¿cómo adquiere esas cualidades y ese pode? Haciendo depósitos constantes en sus cuentas bancarias. Por lo tanto, toda persona que es capaz de depositar en la cuenta de la integridad y en la cuenta de las relaciones con suficiente constancia es capaz de convertirse en un líder.


La Cuenta de la Integridad.


En esta entrega solo abordaremos el desarrollo dela “cuenta de la integridad” pues el inicio de nuestros grandes proyectos es siempre el mismo: nuestro interior. Pero al decir “nuestro interior” quiero hacer un paréntesis para recalcar que no se refiere a ninguna fuerza misteriosa o mística que podamos “expulsar” o “emanar”. Más bien quiero decir que en la medida en que somos personas íntegras (y por lo mismo, integrales) más nos capacitamos para crecer y ayudar a otros en su propio crecimiento, y eso es siempre la esencia del liderazgo: crecer uno y ayudar a otros a crecer. Conviene, entonces, recordar los dos movimientos básicos de una cuenta: Depósitos y Retiros. Entre más depósitos realizamos, nuestra cuenta está saludable, pero es imposible no hacer alguna clase de retiro, así que el secreto está en que nuestros depósitos sean sistemáticos mientras evaluamos mejor nuestros retiros.


Así que vamos a concentrarnos en seis depósitos principales que podemos hacer en nuestra cuenta de la integridad:


1º Ser amable con uno mismo.


Como todos bien sabemos, si no nos respetamos a nosotros mismos nadie más lo hará. Este es la premisa básica de la autoestima. Sin embargo no se trata solo de estima propia. Es más que sentirme bien conmigo mismo y esperar que los demás se sientan bien conmigo. Se trata de ser responsable de mis estados de ánimo, de mis decisiones y acciones. Se trata de ser valientes para seguir siendo individuos y al mismo tiempo tener la humildad para aceptar el consejo de otros sin creer que se están “entrometiendo en mi espacio”.


Pero lo mejor de todo es que siempre podemos ser amables con nosotros mismos, siempre podemos aprender a reírnos de vez en cuando de nuestros propios desaciertos y seguir adelante.


2º Desarrollar las habilidades personales.


Todos nos sentimos satisfechos cuando hemos hecho algo que realmente nos gusta hacer, incluso si nadie lo nota. Eso es así porque encontramos placer en realizar aquello para lo que somos buenos, por eso nuestra principal tarea es descubrir y desarrollar nuestras propias habilidades y ponerlas en práctica como solo nosotros podemos hacerlo.


Me imagino que cuando el pequeño Bill Gates dejó escapar de sus labios la idea de que un día había computadoras en las casas y estarían interconectadas por una red (Internet)[1], los adultos lo miraron como a un bicho raro y seguro que ninguno hizo ningún comentario más que “aja…” Sin embargo él desarrollo las habilidades que le permitirían ver su sueño realizado, y eso ha pasado con muchas personas a lo largo de la historia. Algunas han sido recompensadas, otras no; algunas son apreciadas, otras no, pero el hecho es que haciendo aquello para lo que somos buenos incrementamos nuestra integridad personal.


No existen personas “Todolohago” sencillamente porque eso es una ilusión. Hay algunas actividades, o tareas, para las que no somos buenos, pero ello no significa que seamos unos fracasados, pues el fracaso está en dejar de desarrollar las aptitudes que sí poseemos.


3º Cumplir con nuestros compromisos personales.


Seguramente alguien ya ha roto una promesa que te hizo alguna vez. ¿Cómo te sentiste? Por otro lado, tal vez hayamos roto algunas promesas antes, y tampoco nos sentimos muy bien. Cumplir nuestras promesas puede ser un depósito muy poderoso, pues nos capacita para asumir mayores compromisos, pero cuando fallamos constantemente en cumplir con las promesas que hacemos resulta que nos es más difícil cumplir con otras.


¿Qué es lo que sucede con nuestros propósitos de año nuevo? Bueno, no es que no queramos cumplir, es solo que nos falta voluntad, y ¿por qué nos falta voluntad? Porque no cumplimos. Notas el círculo vicioso que se forma. En realidad, más que un círculo es una espiral descendente. Pero la buena noticia es que podemos revertirla en cualquier momento, si comenzamos a asumir compromisos que podemos realizar. Solo que esta vez debemos comenzar con pequeños compromisos y luego ir “subiendo el nivel” por decirlo así.


Nota que de lo que estamos hablando es de las promesas que nos hacemos a nosotros mismos. Por el momento no estamos tratando con las que les hacemos a los demás. Esto es vital, porque no podemos empeñar nuestra palabra con otras personas mientras no podamos completar una promesa hecha para nosotros.


4º Realiza actos de bondad.


Hay un hecho que resulta irrefutable: somos seres sociales. Desde siempre hemos necesitado unirnos en sociedad. Pero también es cierto que a veces hemos tenido problemas en nuestras mismas sociedades. Sin embargo hay una forma de incrementar nuestra integridad y contribuir a la sociedad: Hacer pequeños actos de bondad por otros.


¿Qué significa eso? Que donde quiera que estemos tenemos la oportunidad de servir a alguien, y eso nos fortalecerá. Ceder el asiento a una mujer embarazada o anciana, ayudarle a alguien con una carga pesada, sonreír y dar una palabra de ánimo al que está desesperado, escuchar sin prejuicios al que quiere desahogarse, y mucho más, no son meros actos de cortesía o caballerosidad: son actos de bondad que incrementan nuestra integridad personal (nuestra principal cuenta bancaria). Cada uno de esos actos son solo la punta del iceberg de un principio eterno: El servicio. No se trata de perder nuestra individualidad, es más bien ganar libertad al ser parte del alivio de otros.


Por eso alguien dijo: “cuando considero el resultado de los pequeños detalles, me siento tentado a pensar que no hay detalles pequeños”.


5º Comprometerse con la excelencia.


¿Qué es ser excelente? Una persona de excelencia es la que no piensa en ser excelente, es decir, se ha habituado a vivir con altos ideales, y en consecuencia no se compromete con la mediocridad. Podemos decir, en palabras de José Ingenieros, que ser excelente es tener un ideal y seguirlo aunque no sea aceptado por la sociedad. Lo interesante es que esos ideales siempre procuran el progreso de la sociedad, porque se basa en principios eternos que conducen a las civilizaciones al progreso, si se los sigue, o a la tragedia si se ignoran.


¿Cuál es tu objetivo? ¿Hacia dónde te estas moviendo? ¿Es un destino elevado o uno mediocre? ¿Sigues con todas tus fuerzas tus sueños? Parece que todos tenemos respuestas para estas preguntas, pero es preciso volver a hacerlas y profundizar en nuestras habilidades, nuestros sueños, nuestros deseos, nuestros ideales… El precio de la mediocridad es demasiado alto como para arriesgarnos a pagarlo.


6º Renovación.


Este es el último de los seis depósitos principales que podemos hacer en nuestra cuenta de la integridad. Claro que podemos hacer muchas más clases de depósitos, y queda en cada uno descubrir la forma singular en que puede hacerlos. Pero, ¿qué significa renovarse?


Mientras tengamos vida estaremos en actividad, más si seguimos un ideal, por ello es bueno tomarnos un tiempo para recuperarnos. Existen cuatro áreas muy amplias que debemos incluir para que nuestra renovación se efectiva e integral: La primera es el área física, donde cuidamos la forma en que nos alimentamos, el ejercicio que hacernos, el estilo de vida que vivimos. La segunda área es la mental, que nos invita a fortalecernos a través de la buena lectura, la escritura de un diario personal, el ejercicio de la creatividad, etc. La tercera área es la Espiritual, pero no se trata de religión ni misticismo, es más bien suplir nuestra necesidad de crecer y servir, de ser humildes y amantes, integrando a nuestra vida los principios eternos de vida; personalmente creo en Dios como la fuente de una vida espiritual saludable, y creo en Jesús como el único que puede dar paz verdadera al corazón, pero eso no significa que este imponiendo mi manera de pensar, pero quiero reafirmar que nuestra área espiritual es muy importante. Y la cuarta área es la Socio-emocional, donde afirmamos relaciones duraderas basadas en la confianza, la lealtad y la solidaridad.


El “cómo desarrollaremos estas áreas” es una cuestión mas de creatividad que de cánones, pero es preciso ser conscientes de que estas dimensiones de lo que somos existen y están integralmente relacionadas con nuestra fortaleza individual que nos capacitará para ser líderes de altura, donde quiera que nos toque estar.



Durante esta entrega hemos tratado una de las cuentas bancarias más importantes de todo líder, pero aún nos falta ver otra, que resultará ser el perfecto complemento de todo lo que hemos planteado hasta aquí.


Gracias por leer este artículo, y recuerda dejar tus comentarios, pues serán bien recibidos, porque estamos creciendo juntos, paso a paso, en dirección a nuestro ideal, y mediante estas publicaciones es mi deseo poder servirte.



Que tengas un día lleno de éxito, porque depende de ti.


[1] Claro que esta es solo una representación imaginativa de una situación.

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