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4 de octubre de 2011

Morir con gloria.

destino «Morir es el destino común de los hombres; morir con gloria es el privilegio del hombre virtuoso»

Isócrates

Si de algo podemos estar seguros en esta vida es que todos vamos a morir. Pero nuestra atención no debería estar en la clase de velorio que tendremos, ni si asistirán sólo nuestros seres queridos. Más bien, sería bueno que pensáramos en el legado que vamos a dejar cuando muramos y, para ello, sólo hay un camino: la virtud.

Dejar un legado (morir con gloria, según Isócrates) es un privilegio, mas está vedado para quienes carecen de sueños e ideales. Aquellos que se conforman con lo poco, que creen que son lo suficientemente buenos, que no necesitan crecer ni un centímetro más, morirán la muerte común de los de su estirpe. Pero quienes no se conforman a la moral común, sino que buscan los Principios elevados de vida, y tienen sueños por los que luchan e ideales que son su horizonte, ellos morirán privilegiados, porque habrán tocado aunque sea una vida.

Pero la virtud no es dogma, no es imposición, es el desarrollo del carácter. No es virtud la que se hereda, ni la que se enseña en las escuelas o universidades, por mucha ética que se pretenda inculcar. La virtud va más allá de eso, busca la perfección. Que no existe en nuestra condición humana algo perfecto (ni persona, ni familia, ni organización) es cierto, pero el hombre y la mujer de virtud no busca para encontrar algo perfecto, sino lo que puede ser perfectible.

Todo es perfectible en esta vida, y así el santo, el virtuoso, el genio, busca en sus sendas esa perfección. La excelencia de su vida no está en que crean ser la cúspide, más bien está en que siguen caminando para poder atisbarla aunque sea de lejos. Esta es la gloria del hombre virtuoso: seguir mirando hacia el cielo aunque su vida sea la más alta. No se conforma con ser bueno o muy bueno, quiere ser excelente.

Tomado de mi e-book “En la Búsqueda de la Excelencia” pág. 172, 173.

27 de septiembre de 2010

Decídete a ser tú – II.

autenticidad-ii «Aunque digan o hagan lo que quieran, es preciso que yo sea un hombre de bien; lo mismo que el oro, la esmeralda o la purpura, digan o hagan lo que quieran los hombres, tendrán su brillo propio»

Marco Aurelio

En la lectura anterior nos introdujimos a esto de ser uno mismo, auténtico, y en esta lectura vamos a ver qué significa eso en la práctica para que comencemos, de una vez por todas, el gran camino del desarrollo de todas nuestras facultades.

En primer lugar, ser tú significa tener una clara visión de tu futuro. Como todas las cosas se crean dos veces (primero en tu imaginación y luego en forma física) es importante que te tomes un tiempo todos los días para “ver” con los ojos de tu mente qué es lo que quieres ser y hacer en la vida. Esta visión de ti no puede ser impuesta de ninguna manera, a menos que tú así lo quieras. Esto no significa cerrar los oídos a las sugerencias de otros, sino conectarte con lo que sabes hará una diferencia real en tu forma de ver la vida. En una reflexión futura hablaremos un poco más sobre la visión, pero por hoy, piensa en tu vida como la mayor obra que puedes hacer para dejar un legado duradero a quienes te sobrevivan.

En segundo lugar, aprende sobre Principios e internaliza estos Principios en tu vida. Esto es, aprender de la responsabilidad, la virtud, el amor, la fe, la integridad, el crecimiento, entre otros y convertir todo esto en tu estilo de vida. ¿Puede una persona sin amor ser feliz? ¿Puede alguien irresponsable hacer algo duradero en la vida? ¿Puede alguien sin integridad ser confiable, o si no tiene fe puede emprender grandes cosas? Tú sabes las respuestas a estas preguntas. Vive hoy de tal manera que tu visión esté conectada con Principios verdaderos y comenzarás a ver cómo tu brillo propio se hace visible a todos. (Tomado de mi E-book “En la Búsqueda de la Excelencia”, pág. 24,25)

8 de abril de 2010

Para Ser Mejores…

0224097B ¿Te ha sorprendo en alguna ocasión escuchar a alguien quejándose de sus enfermedades y problemas, pero cuando se les sugiere que, muy probablemente, sus hábitos pueden estar ocasionando esas enfermedades y esos problemas, se vuelven con una mirada que denota su confusión y rápidamente se lavan las manos en cualquier cantidad de excusas?

Esto es más habitual de lo que nos gustaría admitir. Pero no quiero ahondar en este asunto, sino en el trabajo a realizar para ser mejores. Este trabajo es el más noble al que podamos dedicarnos, porque tiene que ver con desarrollar un carácter digno, de excelencia, y una visión abundante de la vida.

Sin embargo, no será con mis palabras, sino con una pieza muy conocida e inspiradora que comparto a continuación:

Desiderata

Escucha entonces la sabiduría del sabio: “Camina plácidamente entre el ruido y las prisas, y recuerda que la paz puede encontrarse en el silencio. Mantén buenas relaciones con todos en tanto te sea posible, pero sin transigir. Di tu verdad tranquila y claramente; Y escucha a los demás, incluso al torpe y al ignorante. Ellos también tienen su historia. Evita las personas ruidosas y agresivas, pues son vejaciones para el espíritu. Si te comparas con los demás, puedes volverte vanidoso y amargado porque siempre habrá personas más grandes o más pequeñas que tú. Disfruta de tus logros, así como de tus planes. Interésate en tu propia carrera, por muy humilde que sea; es un verdadero tesoro en las cambiantes vicisitudes del tiempo. Sé cauto en tus negocios, porque el mundo está lleno de engaños. Pero no por esto te ciegues a la virtud que puedas encontrar; mucha gente lucha por altos ideales y en todas partes la vida está llena de heroísmo. Sé feliz Sé tú mismo. Especialmente no finjas afectos. Tampoco seas cínico respecto al amor, porque frente a toda aridez y desencanto, el amor es tan perenne como la hierba. Acepta con cariño el consejo de los años, renunciando con elegancia a las cosas de juventud. Nutre la fuerza de tu espíritu para que te proteja en la inesperada desgracia, pero no te angusties con fantasías. Muchos temores nacen de la fatiga y la soledad. Más allá de una sana disciplina, sé amable contigo mismo. Eres una criatura del universo, al igual que los árboles y las estrellas; tienes derecho a estar aquí. Y, te resulte o no evidente, sin duda el universo se desenvuelve como debe. Por lo tanto, mantente en paz con Dios, de cualquier modo que le concibas, y cualesquiera sean tus trabajos y aspiraciones, mantente en paz con tu alma en la ruidosa confusión de la vida. Aún con todas sus farsas, cargas y sueños rotos, éste sigue siendo un hermoso mundo. Ten cuidado y esfuérzate en ser feliz”.

¡Qué tengas un gran día! Espero que puedas seguir disfrutando de Vivir la Excelencia.

27 de enero de 2010

¡Cuidado con la Masa! - 2

tapiz vivir 2010 En el artículo anterior hemos dicho que la masa se alimenta de una forma de pensar. Esta forma de pensar se alimenta de una fraseología muy indefinida (por lo común que es), pero con suficientes elementos llamativos como para que cada uno la interprete como mejor le acomode. Y finalmente, esta fraseología se alimenta de la masa, de sus temores, expectativas e ilusiones.

El problema es que, en la enmarañada industria de la autoayuda, parece difícil hacer una línea de demarcación capaz de clarificar quién está hablando superficialmente y quien con sustancia. Esta dificultad, de nuevo, se debe al nebuloso uso de términos tan semejantes, tan sonoros, tan espirituales, tan elevados, que al parecer sólo se necesita tener la mejor verborrea, el mayor carisma, las mejores técnicas de proyección, a fin de ser el experto de moda; pero si no se tiene eso, basta con tener suficiente dinero como para hacerse una conveniente propaganda y todo listo.

El problema de la masa.

No uso la palabra “masa” en forma peyorativa. No intento ser ofensivo, tan solo pretendo hacer una diferenciación que pueda ser contrastada con un estilo de vida de excelencia personal. Por otro lado, a medida que he ido escribiendo nuevos artículos para Vivir la Excelencia he tratado también de ir alejando el concepto de excelencia personal del concepto de autoayuda, porque como he dicho más arriba, esa es una industria donde nacen numerosos expertos en los síntomas cada día, pero la excelencia personal ataca las causas, la raíz del problema de la masa. Pero, ¿cuál es el problema de la masa? En realidad, tal vez no sea sólo un problema, pero bien podríamos identificar al menos uno de sus problemas: El Miedo.

145368 Es miedo a pensar, miedo a parecer inadecuados si no se está al tanto de la última técnica PNL, miedo a que las expectativas personales no se ajusten a la sociedad, aunque las expectativas sociales disten mucho de estar fundadas en principios de vida, etc. El miedo hace que la masa se aferre a esa forma de pensar que la llena de promesas, de palabras de ánimo y apoyo, mientras lo que sucede en verdad es que todo lo que tiene (dinero, tiempo, energía) se lo gasta intentando seguir esas fórmulas que han de ser tan efectivas porque han sido probadas en más de 60,000 personas alrededor del mundo, cuando la población mundial anda por los 7mil millones. ¿Sólo un 8 % de la población es feliz?

Lo que se necesita es sustancia.

Definitivamente lo que necesitamos es sustancia, no el lenguaje sincretista de la moderna autoayuda; un lenguaje en el que todo es bueno, todo sirve, todo depende del nivel de consciencia. Es verdad que debemos crecer, desarrollarnos; es verdad que necesitamos una consciencia más profunda y clara de nuestra misión en la vida; sin embargo, este desarrollo debe estar fundado en principios que afecten el desarrollo de nuestro carácter, que ocupen el núcleo de nuestra vida.

Tiempo hubo en el que el desarrollo de las virtudes del carácter era visto como fundamental para triunfar en la vida. La perseverancia, el valor, la preparación, los ideales (entre otras cosas), no eran una mera afirmación motivacional, ni una técnica de la personalidad. Las emociones (tan manipuladas hoy en día) estaban en su justo sitio: como accesorios de la voluntad. Y la voluntad, unida a un claro sentido de propósito, marcaba la diferencia entre los excelentes y los mediocres.

Pero, ¿es posible ver la diferencia? Como anteriormente hemos dicho, aunque en la superficie la línea que demarca la forma de pensar de la masa y el sistema de desarrollo de la persona excelente parezca borrosa, al profundizar un poco se puede ir viendo con claridad lo que sostiene a la masa y a la excelencia. El problema no está necesariamente en las palabras o en las expresiones. Tanto la masa como la excelencia usan pensamientos como “el éxito depende de ti”, “piensa en grande y harás cosas grandes”, “si quieres resultados distintos no hagas siempre lo mismo”, “atraes aquello en lo que más piensas”… y muchas expresiones de este tipo. Vuelvo a repetir: el problema no está en esos enunciados en sí, sino en lo que los sostiene. Mientras la masa se desenvuelve en el terreno de las técnicas y los éxitos, el ser excelente trabaja en el estilo de vida, en el cultivo de las facultades, en el desarrollo armonioso de un carácter equilibrado, que obviamente dará éxitos, pero lo mantendrá también caminando siempre por la senda de la excelencia.

En conclusión.

la excelencia2 Así, aunque es evidente que no he podido ser exhaustivo en este artículo en dos partes, lo que sí he querido es abrir la reflexión. Después de todo, “somos los arquitectos de nuestro destino”, por lo tanto, cada elección es importante, cada reflexión es importante. No he escrito este artículo para que nos volvamos paranoicos buscando fantasmas donde no los hay. Sino que he escrito para incentivar una recapacitación sobre la necesidad de desarrollar un estilo de vida de excelencia. Este estilo de vida nos mantendrá alerta en cuanto a la sustancia (o falta de ella), cuando escuchemos o leamos sobre los últimos gritos de la moda de la autoayuda.

Recuerda: “En todo momento el hombre debe decidir, para bien o para mal, cuál será el monumento de su existencia” (Viktor E. Frankl).

Hasta la próxima entrega.

1 de febrero de 2009

Video: Amor – Principio, Verbo, Sentimiento…

Hola amigos y amigas. Como lo prometí, aquí les entrego el video correspondiente para este mes de febrero. En este video he abordado el tema del principio del amor, que, en mi humilde opinión es el más distorsionado entre todos los principios de vida… pero, ¿qué creen ustedes? Vean el video y dejen sus comentario.

Amor: Principio, Verbo, Sentimiento...

 

En los artículos que publicaré durante este mes, nos explayaremos un poco más sobre este principio, a fin de ver cuán maravilloso es comprenderlo en su verdadera dimensión.

17 de noviembre de 2008

La Fuerza para Vivir en la Excelencia.

En dos artículos anteriores hemos hablado un poco sobre Benjamín Franklin, sobre sus virtudes y sobre su calidad personal. Y justo en éste artículo he querido que nos explayemos juntos en el común denominador entre Franklin y todos los hombres y mujeres de excelencia que han vivido en este mundo: La Virtud.

Y, ¿qué es la virtud? Pues, voy a recurrir al Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española para definir ésta palabra, y aunque allí aparecen varias acepciones sólo comentaré tres de ellas.

Virtud: del Latín, virtus.

meditar4 1. Actividad o fuerza de las cosas para producir o causar sus efectos.

Es decir, no indolencia, no acomodamiento, sino actividad; hacer algo para producir resultados, para causar resultados. Una persona virtuosa no se sienta a esperar que las cosas sucedan, más bien se levanta y trabaja, con ambas manos, con objetivos claros sobre lo que quiere ser y hacer. Sabe que el precio que debe pagar es la adversidad, porque la única manera de vivir sin problemas es hacer nada, estar inmóvil, pero eso no es parte de un hombre ni de una mujer de excelencia, pues la virtud impulsa a ambos a tomar acción.

2. Poder o potestad de obrar.

Que no se rinden ante las circunstancias, que no se sienten maniatados por las limitaciones reales o percibidas que los rodean, pues saben que tienen el poder de decidir qué harán de su vida. Tal vez su elección esté reducida, es cierto, merced a la opresión física, mental, emocional o espiritual, pero aún así usan el espacio que tienen como la potestad de soñar con cosas diferentes, y luego vivir (obrar) en consecuencia. Estos hombres y estas mujeres son verdaderamente los arquitectos de su propio destino, y lo saben.

3. Integridad de ánimo y bondad de vida.

Son completos en su valor, esfuerzo, energía, intención y voluntad. No se comprometen con la mediocridad, pues eso mancharía su carácter, y por ello a veces nos parecen extraños, pues buscan ideales cada vez más altos, no por mera vanagloria, sino porque su espíritu se los pide, no pueden permanecer ociosos. Y su bondad es más que mera buena acción aislada, más que una simple palabra de gentileza; su bondad está en su entrega a la tarea que se han trazado, una labor con la que acabarán beneficiando a la humanidad entera, ya sea con su música, con sus letras convertidas en poemas o pasajes prodigiosos de novelas, con su saber y consejo, con su incansable trabajo por hacer que la medicina avance o con el interminable trabajo diario que se hace con entereza, entre otras muchas cosas.

Conclusión.

El hombre y la mujer de excelencia necesariamente están llenos de virtud. Esto no quiere decir que no cometan errores o que todo lo que hagan o diga pueda ser lo mejor, pero no importa si se equivocan a veces, se vuelven a levantar y siguen trabajando para no dejar de crecer, porque saben que dejar de crecer es morir. Por eso viven, por eso sueñan, por eso obran, porque no conocen otra manera de ser humano, y ojalá que nosotros pudiéramos ver como estos hombres y mujeres excepcionales, pues entonces veríamos todo lo que podemos llegar a ser y hacer.

Hasta la próxima.

*Enlace a definición de virtud:

http://buscon.rae.es/draeI/SrvltGUIBusUsual?TIPO_HTML=2&TIPO_BUS=3&LEMA=virtud

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