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13 de marzo de 2012

Breves Pensamientos…

GRANDEZAOpino que existen básicamente tres tipos de personas: Los quejosos, las víctimas y las excelentes.

Quejarte, pero no hacer nada para resolver el motivo de tu queja, es peor que no quejarte.

Si te haces la víctima siempre, al principio despertarás compasión, luego un poco de lástima y finalmente la gente te despreciará porque no tomas las riendas de tu vida.

Si quieres que la gente te vea como una persona excelente, debes serlo, la apariencia no basta, pues tarde o temprano la verdad se sabrá. ¿Eres excelente?

Si sientes que vas con la corriente y te sientes cómodo con eso, ¡cuidado!, puede que solo seas un tronco a la deriva…

Las quejas sirven, sí, cuando nos hacen levantarnos para al menos intentar cambiar nosotros mismos.

Intentando cambiar al mundo no lograremos nada, pero si cambiamos nosotros, quizás podamos cambiar nuestro mundo.

Ser excelentes es elevar la norma en la moral, la calidad, las aspiraciones. No se trata de santurronería, ni impecabilidad, sino de crecimiento diario y continuo.

Las personas de excelencia se equivocan, quizás más que cualquiera, pero siguen luchando, siguen avanzando, porque saben que cada equivocación es, en realidad, una oportunidad. Habrá que reparar relaciones, hacer enmiendas, recomenzar cosas, todo esto y más, pero lo harán con humildad.

Aguila1HOY: este es el día para decidir dejar de quejarnos solamente, o dejar de ser las víctimas de la vida. Este es el día para mirar con fe hacia el futuro y dar el primer paso hacia la grandeza.

4 de mayo de 2011

Sé un árbol – I.

arbolviento_01 «No hay árbol que el viento no haya sacudido»

Proverbio Hindú

La analogía del árbol tiene unas fascinantes relaciones. De ella vamos a ocuparnos en dos reflexiones que ponen de relieve al menos dos aspectos muy interesantes: La firmeza frente a la prueba y de dónde viene esa firmeza.

Primero nos vamos a ocupar de la firmeza. El proverbio hindú, la frase célebre para hoy, pone de relieve una realidad que a veces dejamos pasar de largo por mera conveniencia: Todos hemos sido (o estamos siendo) sacudidos por el viento de la prueba. Pero, te explico, la razón por la que digo que la dejamos pasar es porque cuando las pruebas vienen a nosotros nos quejamos, sufrimos y esperamos que todo el mundo lo sepa, pero claro que no lo decimos abiertamente, para no parecer unos miserables; mas cuando el viento sopla fuerte en la vida de los demás somos implacables, pensamos que deberían dejar de quejarse, como si nosotros mismos no lo hubiésemos hecho alguna vez.

Ahora, lo que me ocupa en esta lectura es que entendamos que tú y yo no somos los únicos que hemos tenido o tenemos pruebas, pues el viento ha sacudido y sigue sacudiendo muchas vidas. Sin embargo, a pesar de viento, el árbol sigue siendo fuerte. En silencio y casi de manera estoica soporta el vendaval y es allí donde nos deja la gran lección para hoy: Mantenernos firmes, aunque arrecie la tormenta. Es verdad que hay ocasiones en las que sentimos que nuestras fuerzas se agotan, pero recuerda que tú no eres una mota dejada al viento para ser arrastrada por donde él quiera; tú eres un árbol fuerte, y puedes enfrentar la prueba.tormenta_sol_arbol

Todos debemos encarar la tormenta y, sin embargo, mantenernos firmes o caer al final de la misma es una cuestión de cómo la hemos encarado. Pero, para saber cómo enfrentar la vicisitud, es necesario que echemos profundas raíces (y de eso hablaremos en la próxima entrega).

(Tomado de mi E-book "En la Búsqueda de la Excelencia", pág. 34, 35)

8 de abril de 2010

Para Ser Mejores…

0224097B ¿Te ha sorprendo en alguna ocasión escuchar a alguien quejándose de sus enfermedades y problemas, pero cuando se les sugiere que, muy probablemente, sus hábitos pueden estar ocasionando esas enfermedades y esos problemas, se vuelven con una mirada que denota su confusión y rápidamente se lavan las manos en cualquier cantidad de excusas?

Esto es más habitual de lo que nos gustaría admitir. Pero no quiero ahondar en este asunto, sino en el trabajo a realizar para ser mejores. Este trabajo es el más noble al que podamos dedicarnos, porque tiene que ver con desarrollar un carácter digno, de excelencia, y una visión abundante de la vida.

Sin embargo, no será con mis palabras, sino con una pieza muy conocida e inspiradora que comparto a continuación:

Desiderata

Escucha entonces la sabiduría del sabio: “Camina plácidamente entre el ruido y las prisas, y recuerda que la paz puede encontrarse en el silencio. Mantén buenas relaciones con todos en tanto te sea posible, pero sin transigir. Di tu verdad tranquila y claramente; Y escucha a los demás, incluso al torpe y al ignorante. Ellos también tienen su historia. Evita las personas ruidosas y agresivas, pues son vejaciones para el espíritu. Si te comparas con los demás, puedes volverte vanidoso y amargado porque siempre habrá personas más grandes o más pequeñas que tú. Disfruta de tus logros, así como de tus planes. Interésate en tu propia carrera, por muy humilde que sea; es un verdadero tesoro en las cambiantes vicisitudes del tiempo. Sé cauto en tus negocios, porque el mundo está lleno de engaños. Pero no por esto te ciegues a la virtud que puedas encontrar; mucha gente lucha por altos ideales y en todas partes la vida está llena de heroísmo. Sé feliz Sé tú mismo. Especialmente no finjas afectos. Tampoco seas cínico respecto al amor, porque frente a toda aridez y desencanto, el amor es tan perenne como la hierba. Acepta con cariño el consejo de los años, renunciando con elegancia a las cosas de juventud. Nutre la fuerza de tu espíritu para que te proteja en la inesperada desgracia, pero no te angusties con fantasías. Muchos temores nacen de la fatiga y la soledad. Más allá de una sana disciplina, sé amable contigo mismo. Eres una criatura del universo, al igual que los árboles y las estrellas; tienes derecho a estar aquí. Y, te resulte o no evidente, sin duda el universo se desenvuelve como debe. Por lo tanto, mantente en paz con Dios, de cualquier modo que le concibas, y cualesquiera sean tus trabajos y aspiraciones, mantente en paz con tu alma en la ruidosa confusión de la vida. Aún con todas sus farsas, cargas y sueños rotos, éste sigue siendo un hermoso mundo. Ten cuidado y esfuérzate en ser feliz”.

¡Qué tengas un gran día! Espero que puedas seguir disfrutando de Vivir la Excelencia.

16 de febrero de 2010

Para Ser Felices…

20080324164301-construccion-de-la-felicidad Hace algunos meses publicamos el artículo “Decídete a Ser Feliz”. En dicho artículo esbocé 4 consideraciones a partir de una famosa frase de Abraham Lincoln, en la que nos dice que la felicidad es ante todo una decisión.

Obviamente decidir ser felices es un desafío, en especial en el arremolinado mundo en el que vivimos. Sólo hace falta ir al supermercado (o al mercadillo) para que nos quiten la sonrisa del rostro; o al ver las noticias (cosa que en lo personal hago muy poco) no podemos menos que sentirnos impotentes ante tanta violencia y caos. Sin embargo, es justo aquí donde entra en juego nuestra capacidad proactiva de decidir ser felices a pesar de todo.

Siempre tendremos que luchar con nuestro entorno. Mira el contenido de los anuncios propagandísticos para fechas como el día del amor y la amistad, el día de la madre o del padre, la navidad, etc. Todos esos anuncios tratan de crear un vacío que finalmente necesitamos llenar comprando tal o cual “regalo perfecto”. El resultado de eso es que he llegado a conocer personas que se sienten realmente infelices al no poder obsequiar “algo especial”. Así que, aunque dar presentes no es un problema, se convierte en uno cuando centramos en dicha actividad la medida para ser felices y hacer felices a otros (lo que no es más que una actitud consumista).

Ahora, como ya en otra parte hemos hecho algunas pocas consideraciones sobre lo que significa decidirse a ser felices, hoy solo vamos a soltar algunas ideas (que pueden ser discutidas, ampliadas, negadas o afirmadas) sobre lo que necesitamos para ser felices. Sólo nos concentraremos en la actitud, por cuanto antes ya nos hemos centrado en el carácter.

Así que:

felicidad Para ser felices, no debemos dejar pasar las pequeñas alegrías, sólo por aguardar una gran felicidad. A veces, hay pequeños detalles que pueden hacer una gran diferencia en nuestras vidas.

Para ser felices, hay que aprender a amar lo que hacemos, porque no siempre podremos hacer lo que queremos. La actitud con la que emprendamos cada tarea, puede decir mucho de si somos felices o no.

Para ser felices, compartamos nuestra propia dicha, de esta manera se multiplicará. Encerrar la felicidad en un cofre a fin de guardarla segura, es condenarla a morir. La única manera de asegurar la felicidad es compartiéndola con otros.

Para ser felices dejemos de quejarnos. Las quejas nos hacen ver en una hormiga a un elefante, en una piedra a una gran montaña.

Si queremos ser felices es preciso aprender a sonreír con mayor regularidad. Cuando niños reíamos bastante, pero a medida que crecimos pareciera que alguien nos hizo creer que la sonrisa ya no funciona, sin embargo alguien dijo que “la sonrisa cuesta menos que la electricidad y da más luz”.

Si queremos ser felices necesitamos aprender a amar en verdad, porque la felicidad es amor; es decir, es acción.

Y, finalmente, para ser felices nunca debemos olvidar que la felicidad es una disposición de nuestra mente, no de nuestras circunstancias. Recuerda esta frase de Frank A. Clark: “Seríamos más felices con lo que tenemos si no fuéramos tan infelices con lo que no tenemos”.

Hasta la próxima entrega de Vivir la Excelencia.

25 de septiembre de 2009

Decídete a Ser Feliz.

Abraham_Lincoln Hace algunos años me aprendí de memoria una frase atribuida a Abraham Lincoln que dice así: “Casi todas las personas son tan felices como se deciden a serlo”. Esta frase no dejó de incomodarme un poco cuando la aprendí, pero por respeto al ilustre personaje que la había dicho, y por tener un poco de cultura general más “avanzada” me la trague. Como una espinita fue entrando por mis carnes, hasta que un buen día comencé a pensar seriamente en lo que podía significar esa frase y he aquí algunas de esas consideraciones:

1. Ser feliz es una decisión. ¿Significa que ser infeliz también es una decisión? Pues, la persona que decide ser feliz no necesariamente es multimillonaria, ni puede darse todos los lujos que quiera. De hecho, la razón por la que una persona es feliz, es porque ha decido concentrarse más en aquello que sí tiene, en aquello de lo que puede estar agradecida. En cambio, las personas infelices han decidido (tal vez inconscientemente) concentrar su mirada en aquello que les falta, o en lo mal que les va en la vida.

2. Decidir ser felices nos da libertad. No hay peor esclavitud que la de nuestra mente. Y hoy en día hay muchas personas esclavas de los problemas y angustias que los aquejan (y recuerda que ya hemos hablado sobre por qué tienen “muchos” problemas las personas). Seguramente tú conoces personas que dicen: “Me siento deprimida; yo sólo quiero pasar acostada; me dan unos grandes dolores de cabeza; y el doctor me ha dado una cantidad de medicinas, y me a prohibido que coma esto o lo otro, etc.” Y cuando, con toda la buena intención del mundo, tú les dices: “No te preocupes, confía, todo va a salir bien. Por qué no salimos a hacer algo, por qué no devoras un buen libro, haz alguna manualidad…” La respuesta inmediata es: “Sí verdad, pero es que me siento deprimida; yo sólo quiero pasar…” Ya sabes el resto.

3. Decidir ser felices no nos quita los problemas. Esta fue una de las conclusiones más difíciles que pude extraer de la frase de Lincoln, sencillamente porque, para ser franco, a mi no me gustan los problemas; así que pensé que si podía mantenerme feliz todo el día los problemas desaparecerían; pero, para mi sorpresa y consternación, estos estaban todavía en la noche… sólo que ahora los veía de forma diferente. La verdad es que aunque decidir ser felices no nos quite los problemas, nos permitirá verlos en su justa dimensión, para que no convirtamos a una hormiga en un elefante.

4. La felicidad no es un punto al cual se llega, es un camino. Algunos de los problemas de nuestra sociedad derivan del deseo de satisfacción instantánea, es decir, de querer experimentar emociones fuertes aquí y ahora. Pero la verdadera felicidad no es una emoción en primer lugar, es una actitud, es un estilo de vida. De hecho hay personas que son felices, aunque se los vea serios. Y así también hay personas infelices que le sonríen a todo el mundo.

ARCOIRIS Tal vez sea un poco idealista escribir estas reflexiones, pero las comparto sólo porque en verdad me ayudaron mucho (y lo siguen haciendo) cuando las cosas no pintaban bien. A veces hay lágrimas que derramar. A veces estamos tan cansados que preferiríamos tumbarnos de una vez por todas. La vida no es fácil, pero recuerda que se supone que sea difícil… Al final, tú y yo podemos hacer toda la diferencia si nos decidimos a ser felices. Y si deseas ratificar la validez de estas reflexiones, mira la vida de Abraham Lincoln, mira a aquellos que dejaron su huella en la historia después de innumerables trabajos, piensa si vale la pena vivir una vida de quejas y amargura. ¿Qué decides?

Hasta próxima y a Vivir la Excelencia.

2 de septiembre de 2009

¿Por qué Tienen Muchos Problemas las Personas?

th-angustia Tal vez la pregunta para nuestro artículo de hoy sea un poco extraña, después de todo, ¿quién no tiene problemas en estos tiempos? Pero, permítanme hacer una observación: la palabra clave del título de nuestro artículo es “muchos”. Piensa en esto: Si todos tenemos alguno que otro problema, ¿por qué  hay personas que creen tener todos los problemas del mundo?

La respuesta a la pregunta.

Hace poco leí una frase que me impresionó bastante, porque creo que responde de forma sencilla la pregunta del título de nuestro artículo de hoy. La frase dice así: “Solía pensar que la gente se quejaba porque tenía muchos problemas, pero aprendí que tienen muchos problemas porque se quejan” (Steve Jenks).

Es muy claro. Hay personas que tienen muchos problemas, simplemente porque se quejan de todo. Por sorprendente que parezca, hay mucha gente así. Si hace mucho sol, entonces el calor es un problema; si llueve, pues el agua es el problema; si hace frío, que no se puede hacer nada por el frío; si falta el dinero, que el gobierno no hace nada; si sobra el dinero, que algo debe estarse haciendo de forma ilegal para que haya tanto; si no se compra una casa, que es muy cara; si se compra una casa; que es muy cara también… y podríamos alargar esta lista bastante, pero creo que el punto está más que expuesto. ¿Ves por qué los que se quejan tienen muchos problemas?

Pero, si esto es cierto, cabe hacernos otra pregunta: ¿Por qué quejarse produce muchos problemas? Porque atraemos todo aquello en lo que nos concentramos más. Es decir, entre más nos concentremos en quejarnos de las cosas, atraeremos más cosas de las cuales quejarnos. Y es que la gente que tiene el hábito de quejarse de todo, no es capaz de ver las buenas cosas de la vida, sino las negativas.

autoayuda-como-destrabar-problemas-tomar-decisiones-460x345-la Ahora, la solución para los muchos problemas es sencilla: Debemos dejar de quejarnos. Problemas siempre habrá en la vida, ¿por qué vamos a darles más poder del que en realidad tienen? Hay un pensamiento popular que dice: “Si el problema tiene solución, ¿de qué te afliges? Y si no tiene solución, ¿de qué te afliges?”.

No te permitas tener más problemas de los que en realidad tienes, sólo comienza a concentrarte en aquello que puedes hacer para mejorar, para crecer, para desarrollar nuevas habilidades y verás cómo todo comienza a ocupar su justo sitio.

Si estás pasando por alguna situación difícil, déjame contarte una historia graciosa; el sentido del humor puede ayudarnos a relajarnos un poco, para poder pensar con más calma:

Dos viejos amigos se encontraron después de mucho tiempo sin verse.

- ¿Te casaste finalmente con la reina de belleza de la universidad? – preguntó Javier.

- No – respondió Raimundo –. No pude convencerla.

- ¿Pero por qué? ¿No le dijiste que la amabas?

- Se lo dije.

- ¿No le dijiste que tienes un tío millonario?

- También se lo dije.

- ¿Entonces qué paso?

- Ella ahora es mi tía millonaria.

Hasta la próxima entrega y recuerda: Ten éxito (es decir, sigue adelante) y vive la excelencia.

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