5 de mayo de 2010

¿Autoayuda? No gracias…

autoayuda Tal vez sólo sea una categorización, es decir, una forma de catalogar a un tipo de libros, cursos, terapias y grupos. Tal vez cuando fue acuñada tuvo la intensión de definir más bien un tipo de pensamiento en el que se premiaba el mejoramiento personal viniendo desde abajo (como el caso de Dale Carnegie y su famoso libro “Cómo ganar amigos e influir sobre las personas”). Lo más probable es que cuando la autoayuda apareció en escena denominada como tal, premiaba cualidades del carácter, como la humildad, la laboriosidad, la frugalidad, entre muchas otras. Pero, ¿qué es eso de la autoayuda hoy? Más aún, ¿existe realmente algo así como las terapias, libros y cursos de autoayuda?

Aclaremos un poco las cosas.

Es curioso que en este blog nos planteemos esto. Según las normas comunes, este sitio y todos los artículos que aquí escribo deberían catalogarse como de autoayuda. Y cuando entramos en las profundidades de esa categoría, nos encontramos un laberinto sin fin de filosofías, cuentos, novelas, poemas, consejos y más… Parece que estamos muy necesitados de que exista esta clasificación, en especial para esos momentos en los que nos sentimos tan desdichados que necesitamos que alguien nos diga cuánto valemos, como si fuera un nuevo descubrimiento. (Seguro que alguno dirá que es justo para el autodescubrimiento que surgió la autoayuda.) Y es justo en este punto donde creo que se destruye a sí mismo este concepto, es decir, se autodestruye.

Vayamos por partes. Primero, estoy convencido que la percepción del automejoramiento, autodescubrimiento y autoayuda, es muy fuerte en nosotros. Ha estado presente desde el invento de la rueda y el fuego, hasta el desarrollo de nuestra última tecnología robótica. Tiene que ver con no estar conformes con lo mismo de siempre. Tiene que ver con pensamientos que nos impulsan a tener ideales y luchar por alcanzarlos. No estoy en contra del concepto, pero ¿será posible que se haya desvirtuado?  Eso es lo segundo: Me parece a mí, que esa fuerte percepción de poder venir desde abajo y convertirse en un gran hombre o mujer de bien para la humanidad, ha hecho que el marketing moderno se aproveche de nosotros y nos bombardee, día y noche, con las últimas recetas para mejorar la autoestima, combatir el estrés, bajar de peso, vernos y sentirnos más jóvenes, etc.autoayuda-ivan-lasso

Lo anterior no significa que quienes gustan de ese tipo de libros deban dejar leerlos. Cada uno de nosotros es libre de hacerlo, según los títulos que más nos apetezcan y en las subcategorías que más nos convengan. El asunto esencial es que debemos estar alertas.

Mentores, consejos, Principios.

Una de las frases que más se esgrime en el mundo de la autoayuda y la motivación, es esta: “Si quieres resultados distintos, no hagas siempre lo mismo”. La escuchamos muy a menudo y, como tiene el peso del gran genio Albert Einstein, no dudamos en aceptarla sin más. Digo “sin más”, porque es curioso que la frase anterior es utilizada por los más diversos planteamientos sobre lo que significa el desarrollo humano, y cada uno pretende ser un camino para alcanzar el máximo potencial. Justo aquí es donde la figura del mentor se ha agrandado. Porque se supone que este gurú ha pasado todo un proceso de iluminación y es capaz de decirnos qué hacer para lograrlo nosotros. Esto me resulta más interesante, pues implica que otro ser humano como yo, con sus propios problemas y debilidades, sabe mejor que yo lo que me conviene para la vida. ¿Es eso autoayuda? ¿Es eso hacer las cosas de manera diferente?

No quiero desvirtuar el papel de los consejeros, ni su capacidad para acertar a algunos problemas, pero me parece que podemos hacer algo mejor. Lo que podemos hacer es aprender sobre Principios. Me refiero a Principios de vida, como la humildad, la integridad, el amor, la fe, entre otros. Me refiero a Principios de la salud, como la sana alimentación y el ejercicio regular. Bajo este modelo, el rol del mentor se convierte más bien en el de un compañero viaje. Después de todo, eso es lo que somos, compañeros de viaje. Ninguno tiene una posición privilegiada, pues todos debemos seguir aprendiendo a descubrir nuestra propia y singular misión de vida.

Así que, en resumen, si por autoayuda entendemos el moderno concepto mercadológico en el que debemos comprar una cantidad creciente de libros para descubrir los secretos del universo y ser felices, porque al parecer necesitamos seguir alimentando una industria de 24 mil millones de dólares para que nos faciliten esos secretos, entonces digo: “¿Autoayuda? No gracias…”autoayuda-montt

PD: Lo que siempre debemos recordar es que nuestra misión en la vida, es sólo nuestra. Por es necesario volver al desarrollo del carácter.

___Aquí te dejo unos links donde he encontrado unos post muy buenos al respecto del tema que estamos tratando. El toque de humor nos hace reflexionar mejor:

2 comentarios:

Luciana Contrera dijo...

Hola Gerson
La verdad que hace mucho que no pasaba por aquí y dejaba un comentario porque estoy algo atareada con los estudios.
Pero hoy fue distinto. Cuando vi el mail de distribución de tu blog y leí el título de la publicación, me llamó mucho la atención y no pude hacer otra cosa que ingresar.

Me encantó, coincido profundamente.
Creo que es imposible que una publicación nos pueda decir qué es lo que debemos hacer.
Antes bien, es importante que un libro que sea catalogado de "autoayuda" se constituya un compañero de ruta, que se adapte a nuestras percepciones del mundo y de nosotros mismos, y a nuestro verdadero proyecto de vida.

Lamentablemente, en la actualidad el mercado hace creer a las personas que existe una "guía para vivir mejor y ser exitoso" y, más aún, que alguien que supuestamente ha logrado el objetivo, es capaz de escribir un libro y decirle a los demás qué es lo que deben hacer.
¿Tan fácil es pensarlo así, en vez de reconocernos la responsabilidad de vivir y transitar nuestro camino?
Es importante lo que propones en esta entrada. "Lo que siempre debemos recordar es que nuestra misión en la vida, es sólo nuestra".


Con cariño,
Luciana Contrera
Tu amiga de Argentina

Gerson E. A. Arenivar dijo...

Muchas gracias Luciana. Ya extrañaba tus comentarios. Y coincido contigo. Por allí se nos quiere vender la idea de que existe una guía mágica, o algo así.
Aunque hay que reconocer que los publicistas sí hacen magia, para poder hacer de esta industria una multimillonaria...
Me alegra haber leído tu comentario, y te deseo lo mejor en tus estudios y en el logro de tus metas.
Hasta pronto.

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