6 de octubre de 2008

Pero, ¿Qué es la Excelencia?

La RAE define esta palabra de la siguiente manera: Del lat. Excellentĭa. Superior calidad o bondad que hace digno de singular aprecio y estimación algo. En un diccionario de sinónimos y antónimos leemos algunos términos asociados a dicha palabra: Superioridad, eminencia, perfección, excelsitud, magnificencia, notabilidad, exquisitez. En el artículo Vivir la Excelencia (mismo nombre de este Blog) hemos reflexionado sobre la importancia de responder al llamado para ser personas excelentes, especialmente al contrastar lo efímero de la vida con nuestra singular misión de trascender. Luego, en Construyendo la Excelencia Personal, hablamos un poco sobre los hábitos y su poder para potenciarnos o entorpecer nuestro camino, porque los hábitos tienen poder, claro está; es sólo que ese poder puede ser benéfico o no, dependiendo de lo que cultivamos. Pero la pregunta persiste: ¿Qué es la excelencia?

Muchas respuestas… un objetivo.dardos

Quizás no podamos definir concluyentemente qué  queremos significar cuando hablamos de ser personas de excelencia, pero, aunque haya muchas definiciones o respuestas, existe un solo objetivo, que, de hecho, es común a todo ser excelente: el constante crecimiento.

Sí, esa indómita idea de seguir creciendo, de alcanzar una cima y elevar la visión para ir tras otra, un poco más alta que la anterior, es fundamental en el ser excelente. ¿Por qué? Porque reconoce que la perfección a la que lo impulsan sus ideales no es un punto estático en el camino, sino todo un viaje.

Este hombre o mujer es superior, pero no arrogante; lo que lo hace superior es su capacidad de seguir aferrándose a sus ideales, de seguir soñando aunque la sociedad no acompañe dichos anhelos. Mas es dicha superioridad la que marca el paso de las civilizaciones, así nos lo ha ratificado la historia.

Para el ser que vive en la excelencia, esta palabra no es sólo un concepto abstracto, no es una metáfora, es un estilo de vida; es levantarse cada mañana y volver a ver el sueño que tiene por delante; es dar un paso a la vez, pero con seguridad, en la realización de esos ideales; es más que buenas maneras, porque es calidad y bondad.

Pero, ¿qué busca este ser con su inagotable persistencia de crecimiento? En una palabra: Despertarnos. No tiene todas las respuestas, no pretende tenerlas; no conoce todo el camino, pero conoce las señales; no busca cambiarnos para que seamos mejores, sólo quiere que veamos que es posible ser mejores. La luz que irradia este hombre o esta mujer no pretende intimidarnos, sino iluminar una senda más elevada; pero el temor es una realidad, para aquellos no quieren darse la oportunidad de brillar con su luz propia; pero al decir propia nos referimos al legado que nos ha dejado la historia, al incluir en sus páginas a aquellos que se han convertido en personajes, pero que antes fueron personas con un espíritu excelso.

Así que, si hemos de resumir aún más un concepto de excelencia, lo cual no es del todo posible porque dicha palabra se ha magnificado en la vida de algunos, encarnándose en sus aspiraciones, repito, si hemos de resumir aún más, diremos: que el ser excelente lo es por su estilo de vida, por sus ideales; y es en la búsqueda insaciable de ellos que una persona vive en la excelencia, porque, después de todo, no se trata de alcanzar algo, sino de vivir una vida con propósito.

Hasta la próxima entrega de Vivir la Excelencia, que tengas un día lleno de oportunidades.

22 de septiembre de 2008

El Precio de la Libertad.

La celebración del día de independencia es una celebración muy importante en muchos países, pues en él conmemoran el hecho de que hubo personas dispuestas a pagar un alto precio para ganar la libertad de sus pueblos. Sin embargo, en esta entrega de Vivir la Excelencia, no me ocuparé de porqué un pueblo quiere llegar a tener libertad, o porqué quiere asegurar la libertad para los menos afortunados de entre sus compatriotas, sino en la importancia de reconocer que la libertad tiene un precio ineludible.

Nacidos para ser libres.

Es inherente al ser humano ser libre. Aunque a lo largo20060329124609-77 de la historia hayamos sido testigos de cautiverios, exilios y demás, nada de esto ha podido acostumbrarnos a la idea de la esclavitud. En nuestro espíritu (nuestro ánimo, pensamiento, inclinación) no hemos podido resignarnos a la idea de vivir encadenados, ya sea por la fuerza del hierro, o por la conveniencia de la seudo seguridad que pueda darnos el esclavismo.

Lamentablemente, a medida que nuestras sociedades se complejizaban, también se hicieron más complejas las formas de lograr hacer esclavos: La primera forma, a mi entender, es la ignorancia. No me refiero a ser analfabetos o carecer de educación formal, porque podríamos tener títulos por doquier y seguir siendo ignorantes del gran potencial que duerme en nosotros. Ese potencial tiene que ver con nuestra capacidad de ser humanos, de ser libres, de vivir en una continua búsqueda de la perfección personal, que no debe ser confundida con el perfeccionismo. Pero la ignorancia de eso puede sumirnos en la mediocridad, en la autocomplacencia del conformismo, convirtiéndonos en esclavos por miedo a pensar, a pensar que podemos llegar más lejos cada vez. La segunda forma, en mi opinión, es la del consumismo, pero no debemos radicalizar lo que esto significa. Sería ridículo sugerir que hay que aislarnos de la tecnología (computadores, celulares, Internet, etc.) porque el hacer tal sugerencia, estaríamos virtualmente negando la capacidad creadora, inventiva, innovadora que tiene el ser humano en sí; mas, aunque las cosas no son malas en sí, debemos ser conscientes del poder que les damos para que controlen nuestras vidas. El problema del consumismo radica en que invirtió los papeles. Cada avance de la ciencia y tecnología se hizo a favor de la humanidad, para que esta pudiera disfrutar de los frutos de sus conocimientos en constante desarrollo, mas ahora parece que nosotros existimos para las cosas producidas por dichos avances.

¿Cuál es el precio de ser libres?

libertad800x6002pa Sin embargo, siempre podemos ser libres, aunque hay que pagar un precio. El precio es elevado, sin duda, pero vale la pena si en verdad queremos ser libres. Ese precio es el de la RESPONSABILIDAD con que vivimos nuestras vidas. La libertad en sí misma y por sí misma carece de sentido, en mi manera de pensar, si no es amalgamada con la responsabilidad, y ser responsables significa aceptar cada una de las consecuencias de nuestros actos, pensamientos y palabras. No me refiero a las consecuencias como castigos sociales que se nos imponen por no pensar o actuar como la mayoría, sino como la cosecha personal de lo que hemos decidido en nuestro autónomo uso de la libertad.

He querido, en esta entrega de Vivir la Excelencia, presentar esta reflexión respecto a la libertad y la responsabilidad, porque como personas en desarrollo, con una misión que cumplir en busca de la excelencia personal, es indispensable que reconozcamos el inmenso poder que tenemos entre manos, pero que dicho poder puede ser usado para el bien o para el mal (aunque esto suene algo canónico), pues somos libres y al mismo tiempo somos responsables. Mas existe una pregunta fundamental que responder en este punto y es: ¿Estamos dispuestos a pagar el precio de ser verdaderamente libres?

La respuesta a esa pregunta puede darte el rumbo que necesitas en tu vida.

Hasta la próxima entrega de Vivir la Excelencia.

8 de septiembre de 2008

¿Y Después, Qué?

bifurcacion Como en las dos entregas anteriores hemos hablado sobre el cambio (antes y durante), ahora me ha parecido conveniente que consideremos la pregunta “¿Qué Sucede Después del Cambio?” Sin duda alguna todos estamos interesados en el futuro, si no, piensa en toda la gente que al comprar el diario matutino, lo primero que busca es lo que su horóscopo les dirá para el día. Es interesante que en pleno siglo 21 todavía haya personas que se niegan a la verdad de que ellas y sólo ellas pueden decidir lo que será de su vida, por eso es importante que reflexionemos: cuando hemos pasado por un momento de transformación, ¿qué viene después?

Un Momento de Calma.

Hay un dicho popular que dice: “Después de la tormenta viene la calma”. Tener un momento de calma es imprescindible para las personas de excelencia, pues es en ese lapso que pueden recuperar energías y aclarar sus motivos y pensamientos, preparándose en la quietud para el momento cuando deban avanzar de nuevo.

En el mundo tan estresado en el que vivimos, no podemos subestimar lo que un momento de calma puede hacer en nosotros, luego de un proceso de transición. Pero, el periodo de calma no lo es de ociosidad. La persona de éxito sabe que puede hacer un alto después de un duro proceso, pero entiende que ese alto no significa desperdiciar su tiempo, sus energías o sus pensamientos.

¿Hemos Cambiado?

Tal vez ya lo he dicho antes, pero de todos modos me parece importante repetirlo hoy: crecer implica dolor, porque el cambio tiene que ver con romper con las viejas costumbres y actitudes limitadoras. Entonces, cuando podemos disfrutar de un momento de quietud, sería bueno que nos preguntáramos si hemos cambiado para mejorar.

Hace algunos años, un escultor israelí que había sufrido la Alemania nazi se hizo una pregunta: “¿Tiene algún sentido el sufrimiento?” Y él mismo se contestó: “Sí, el sufrimiento tiene sentido, si lo cambia a uno y lo hace mejor”*. Así, cuando la tormenta ha pasado, la pregunta que se hace la persona de excelencia es: ¿Qué aspecto de mi vida ha mejorado gracias a la prueba?

Es cierto, no es una pregunta fácil de esbozar, pero tiene en sí el poder de liberarnos del síndrome de víctima, para que comencemos a prepararnos, pues, todo momento de quietud luego del cambio debiera ser un espacio para la preparación. Recuerda: El cambio es de lo único que podemos estar plenamente seguros.

Así que, lo que sucederá después del cambio está en tus manos. Sólo tú puedes hacer que la transición que has experimentado hasta ahora, y la que experimentarás a lo largo de tu vida, tenga algún sentido, por lo tanto, tu destino está en tus manos, ¿aceptas el reto?

¡Hasta pronto, y que disfrutes de un gran día!

Te dejo una canción de Diego Torres: Color Esperanza.

* Tomado de Psicoanálisis y humanismo. Víktor E. Frankl.

24 de agosto de 2008

Las 6 Cosas que Fisgón y Escurridizo le dirían a todo el que quiere Convertirse en una Persona de Excelencia - II

logo_vivirlaexcelencia Luego de escuchar (con el poder de nuestra imaginación, claro) las ideas de Fisgón respecto a las consideraciones que debemos tener antes que el cambio suceda, hoy vamos a darle la oportunidad a Escurridizo para que nos diga cuál debería ser nuestra actitud cuando nos encontramos inmersos en el momento de la transformación. Así que, tal como lo hicimos en la primera parte de éste artículo, tomémonos un momento para escuchar lo que Escurridizo tiene que decirnos.

Durante el Cambio: 3 Consideraciones Importantes.

Escurridizo: Como se vio anteriormente, el cambio es ineludible, tarde o temprano nos asaltará, y aunque no podemos saber a ciencia cierta qué sucederá, sí podemos decidir cómo responderemos. Claro, las señales que hayamos estado viendo nos darán una pista, y nos serán una guía con la cual comenzaremos nuestra propia transformación. Por lo tanto, quiero compartir contigo lo siguiente:

1. Mantén siempre una constante: tus ideales. Lo único que no puede cambiar es lo que tienes en tu cabeza, tus sueños. Como decía Víktor Frankl, pueden quitarnos la libertad exterior, pero nadie podrá quitarnos nunca nuestra última de las libertades, la libertad de ser fieles a nuestros ideales. Esto implica estar comprometidos con una misión, y dicha misión es nuestra voluntad de sentido, aun en medio del sinsentido. Imagina que te abandonan tus amigos, que pierdes tu empleo, que pierdes todo tu dinero, que te enfermas… ¿qué podría hacer que quieras seguir viviendo, seguir luchando por ir al encuentro de tu destino? Sólo tu firme adhesión a lo que sabes que son tus ideales. En el laberinto, cuando todo parecía perdido, Fisgón y yo siempre recordábamos que estábamos allí para seguir avanzando en la búsqueda de nuestro preciado queso, ése queso que veíamos en nuestra mente nos dio la fuerza para no desmayar en medio del cambio.

2. Cuida tu actitud. Es decir, lo que piensas de ti mismo. No se trata sólo de tener una actitud positiva, porque la verdad es que nomundo en mano siempre podemos sonreír cuando la adversidad nos llega, se trata de tener la actitud de saber que podemos seguir avanzando, incluso si hemos tropezado. Lamentablemente, la actitud es confundida con el estado de ánimo, y la actitud es, de hecho, un estado de nuestra mente. Pero, ¿estado de ánimo no es lo mismo que estado mental? No necesariamente. Piensa en esto: Si tienes una ruptura sentimental tu ánimo se siente devastado, ¿cierto? Pero, ¿puedes tomar tu estado anímico del momento como una excusa para no desenvolverte en tus demás roles de vida? Claro que no. Me he dado cuenta que nuestro estado de ánimo puede fluctuar en algunas áreas de nuestra vida, pero eso no significa que debamos permitir que nuestro rol de seres con propósitos se vean afectado. El tipo de actitud que debemos rechazar (y es una decisión hacerlo) es la actitud derrotista, esa que al menor soplo de adversidad nos impulsa a regresar a la comodidad del conformismo.

3. Finalmente, desarrolla relaciones fuertes. Nada puede ser mejor para ti cuando te encuentras en plena transición, que saber que a tu alrededor hay gente de calidad con la que puedes contar. Pero la gente con calidad no llega por casualidad, llega a ti cuando tú te has convertido en una persona de calidad y excelencia. Cultivar relaciones fuertes tiene que ver con ser capaz de transmitir confianza a las personas que te rodean, comenzando con tu propia familia. Y lo mejor de desarrollo este tipo de relaciones es que puedes confiar en el criterio de tus amigos y amigas. Fisgón y yo hemos sido amigos desde la infancia, y yo he aprendido a confiar en su instinto. Cuando dice que el cambio se acerca, entonces hago mi tarea: reviso mis ideales, aclaro mi actitud y me cercioro de que mi relación con Fisgón siga fuerte. Entonces nos lanzamos a la aventura del cambio, y por dicha relación, mi amigo ha aprendido a confiar en mi criterio para lidiar con la transición. Así, somos un gran equipo.

Posiblemente podríamos hablar mucho más al respecto del cambio, antes que este suceda y en el momento que está sucediendo, pero por mi parte, espero que éstas tres breves consideraciones te sirvan para lidiar con el momento de transformación que estés viviendo, tu amigo, Escurridizo.

Hasta la próxima entrega de Vivir la Excelencia. Y los dejo con la segunda parte de ¿Quién se llevó mi queso? La película. ¡Qué la disfruten!

18 de agosto de 2008

Las 6 Cosas que Fisgón y Escurridizo le dirían a todo el que quiere Convertirse en una Persona de Excelencia - I.

En una entrega anterior hemos hablado un poco sobre Fisgón ygerson_logo Escurridizo, los dos simpáticos ratoncitos del libro “¿Quién se llevó mi queso?” Aunque ellos no hablan en toda la historia, su participación nos deja grandes ejemplos para meditar, especialmente por la forma en que los presenta Spencer Johnson; pero en la entrega de hoy vamos a hacer algo diferente de sólo verlos por el laberinto, manejando el cambio de una manera que podría hacer una gran diferencia para nosotros; hoy vamos a escucharlos, con el poder de nuestra imaginación, diciéndonos sus secretos para aprovechar el momento crítico de la transformación. Para ello permitiremos que cada uno nos diga tres cosas, tres reflexiones a partir de su experiencia. En el artículo de hoy presentaremos los tres primero pensamientos que obtenemos de Fisgón.

Antes del Cambio: 3 reflexiones.

Fisgón: En mi experiencia me he dado cuenta de que no podemos dar por sentado ni siquiera el peinado que nos hicimos por la mañana. Sé que es una manera pueril de decirlo, pero la verdad es que la vida no tiene estructuras rígidas e inalterables, no es así como funciona, pues está en constante transformación de sí misma: Reinventándose. Por tanto, lo que debemos saber antes que el cambio suceda es:

1. Que todo cambia: De lo único que podemos estar plenamente seguros es que todo tiende al cambio. Hace tiempo un sabio griego dijo que “no nos bañamos en el mismo río dos veces”, y tenía razón; tal como el agua fluye, la vida no se detiene en su curso, y hay que tener claro en nuestro interior que eso significará pasar por tramos bastante caudalosos.

2. Hay que prestar atención a las señales: Todo buen conductor sabe que las señales de transito existen por una razón: advertirnos sobre lo que viene adelante. Pero, ¿la vida nos da señales? Claro que sí. Cada año que celebramos nuestro cumpleaños, cada ciclo o semestre que terminamos en la Universidad, cada día que nos levantamos para iniciar nuestras tareas del día, podemos estar seguros de que estamos frente a señales ineludibles de cambio. Mas esas señales no son para volvernos paranoicos. Te imaginas a un conductor sumiéndose en la paranoia cada vez que viera una señal que le indica cuánto le falta para llegar a un puente estrecho, dónde viene una curva peligrosa, cuándo hay que ceder el paso, etc. Las señales sólo tienen la función de prepararnos, pero jamás podrán ayudarnos a tomar la decisión de cómo enfrentar el momento de la verdad.

 raton01 3. El cambio es una aventura… a veces un poco impredecible: Sí, esto parece no concordar con la idea de que existen señales que nos preparan para el cambio, pero espera, y piensa de nuevo: Las señales nos preparan para lo que viene, pero el momento de la verdad puede ser algo que no imaginamos a ciencia cierta, eso es lo que convierte a la vida en una verdadera aventura. La señal sólo nos indicará que debemos estar listo para algo impredecible. Sin embargo, esto no es malo, a menos que queramos convertirlo en algo negativo, porque la decisión final es de cada uno de nosotros.

Recuerda estas tres cosas, creo que pueden ayudarnos a enfrentar de una manera madura y saludable cualquier transformación. Ten en mente que la vida sólo nos quita aquello que no nos sirve, pero todo lo que puede ser útil para nuestro desarrollo será pulido sin duda alguna. Tu amigo, Fisgón.

Hasta la próxima entrega, en donde permitiremos a Escurridizo presentarnos sus pensamientos; que tengas un día de aventura hacia el éxito. De paso, aquí les dejo la primera parte de la película ¿Quién se llevó mi queso?

4 de agosto de 2008

Prepararse es la Clave del Éxito

Bienvenidos a una nueva entrega de Vivir la Excelencia. En las últimas entregas logo_vivirlaexcelencia hemos venido hablando un poco sobre el valor del tiempo, sobre las virtudes que deberíamos cultivar como seres excelentes y sobre la importancia de expandir nuestra visión. También hemos tratado algunas ideas (en artículos un poco más antiguos) sobre lo vital que es aprovechar éste momento, AHORA, para poder construir nuestra vida de excelencia personal, y esto, a sabiendas del desafío de vivir en un mundo que está cambiando siempre.

En la entrega de hoy quiero que nos concentremos en la clave para lograr aprovechar el tiempo al máximo; quiero que dediquemos unos momentos a reflexionar en la clave para cultivar esas virtudes que afirmarán nuestro carácter y nos mantendrán en el camino de la excelencia, personal y profesionalmente hablando; me refiero a la clave que nos permitirá tomar el cambio como viene, sin avisos, y salir airosos; quiero que pensemos en la PREPARACIÓN.

Hay mucha gente que no se prepara… BIEN.

Desde el colegio, pasando por la Universidad y hasta en el trabajo, hay muchas personas que no dedican el suficiente tiempo a prepararse, o pretenden hacerlo a destiempo. Vamos, no se trata de ser un ratón de biblioteca o de convertirnos en personas demasiado meticulosas, como podría suponerse, sino de saber organizar nuestro tiempo para prepararnos. El asunto es que algunos de nosotros esperamos hasta el último momento para tratar de ponernos al día en las lecturas, en los trabajos, en cuanto a la salud de nuestro cuerpo, etc. Personalmente debo confesar que cuando estuve en el colegio adolecía de ese mismo mal, con el que he tenido que luchar aun estando en la Universidad, pero poco a poco he aprendido que si se quiere ver resultados es imprescindible un aprendizaje ininterrumpido: Aprendizaje de nuevos hábitos, de nuevos pensamientos, de nuevas maneras de hacer las cosas, un aprendizaje de un estilo de vida más efectivo, etc.

Lamentablemente vivimos en el engaño del “no tengo tiempo”. En realidad lo que queremos decir es que no tenemos tiempo para detenernos a acondicionar nuestro cuerpo, nuestra mente, nuestras relaciones, nuestro espíritu; pero si no tenemos tiempo para fortalecer estas áreas importantes de nuestro ser, ¿cómo es que podemos gastarlas?

Podemos hacer algo diferente.

Desde finales del siglo pasado hasta estos primeros años del siglo XXI, ha habido una explosión de interés en el cuidado de nuestro potencial, cuidando cada área que influye directamente en él. Hemos visto como crece el interés por estilos de vida vegetarianos, por vidas más dinamizadas con el ejercicio, por métodos de relajación para combatir el estrés excesivo; pero a pesar de todo eso, seguimos teniendo el problema del desequilibrio. La preparación que es clave para el éxitoequilibrio tiene el ingrediente del equilibrio, pero entendido éste como la capacidad para saber cuándo es necesario un poco de desequilibrio. Sí, aunque suene contradictorio, cuando estamos conscientes de la importancia de un desarrollo holístico de todas nuestras facultades, entonces sabemos cuándo es que podemos dedicar mucho más tiempo a una de esas áreas importantes, a fin de potenciar las demás.

En nuestras manos esta la capacidad de vivir una vida de éxito y excelencia, pero ni el éxito ni la excelencia surgen en el vacío ni por casualidad, sino que son el resultado de la preparación, de un constante acondicionamiento, de hábitos mejores en nuestros pensamientos, en nuestras palabras y nuestras actitudes. Eso es lo que podemos hacer diferente.

Tal vez has escuchado a muchas personas hablar sobre lo que les gustaría ser o hacer en la vida, pero cuando las miras bien te das cuenta que no están dispuestas a pagar el precio que requiere adquirir la condición para ser seres de calidad. Pero tú y yo, HOY podemos tomar una decisión diferente de sólo desear; HOY podemos comenzar a buscar la manera de adquirir las condiciones necesarias en nuestro interior para vivir vidas plenas y felices.

Hasta la próxima entrega.

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Hay que mantener afilada el hacha.

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